Estos datos fueron expuestos por Fitzgerald Cantero, director de Estudios, Proyectos e Información de OLADE durante la X Semana de la Energía en Santiago de Chile (30 de septiembre-3 de octubre) y se encuentran recogidos en el libro blanco sobre almacenamiento energético en América Latina y el Caribe 2025. El cálculo se basa en la diferencia entre la generación y el consumo eléctrico estimado en la región para 2025 en todos los países de la zona, representando energía generada pero no utilizada.
El libro blanco de Olade busca orientar a los países de esta zona del Globo en la adopción de soluciones que permitan acumular excedentes de generación y estabilizar redes eléctricas.
El documento identifica oportunidades significativas, incluyendo el desarrollo de proyectos híbridos, expansión de microrredes en zonas aisladas, y la innovación en tecnologías de almacenamiento como baterías, bombeo hidráulico, térmico e hidrógeno verde. Además, subraya la importancia de fortalecer capacidades institucionales, promover la investigación y modernizar las redes eléctricas para maximizar el potencial del almacenamiento.
Para lograrlo, recomienda avanzar en marcos regulatorios claros, diseñar incentivos financieros, fomentar la cooperación público-privada y potenciar la investigación regional. La publicación concluye que el éxito en estos ámbitos permitirá a la región reducir costos, mejorar la resiliencia de los sistemas eléctricos y promover una transición energética inclusiva, sostenible y que beneficie a toda la población.
“El almacenamiento no es solo para guardar la energía que sobra, sino también para estabilizar las redes”, dijo Cantero, destacando que esta tecnología es especialmente crítica en contextos donde no es viable la interconexión, como en muchos países del Caribe.
