Sin embargo, generar electricidad limpia ya no es el único objetivo. A medida que aumenta el número de instalaciones, se hace evidente un nuevo desafío: aprovechar la energía de manera más eficiente, de forma que esté disponible cuando la demanda es más alta y no solo cuando el sol brilla. Aquí es donde el almacenamiento energético adquiere un papel decisivo.
Almacenamiento para un uso más inteligente de la energía
La producción fotovoltaica depende de la radiación solar, mientras que el consumo suele concentrarse en las primeras horas de la mañana o a partir del atardecer. Este desfase entre generación y consumo es el objetivo por reducir o eliminar. El almacenamiento permite guardar los excedentes generados durante las horas de mayor irradiancia y utilizarlos más tarde, reduciendo la dependencia y aumentando el autoconsumo. Además, contribuye a estabilizar el sistema eléctrico y a integrar más renovables en el conjunto de la red.
Soluciones para el ámbito residencial
En viviendas, los sistemas de baterías reducen la factura eléctrica, mejoran la autonomía y ofrecen seguridad frente a cortes de suministro. Para este tipo de instalaciones, lo mejor es combinar inversores con baterías.
Sungrow cuenta desde hace años con una gama de inversores híbridos monofásicos (SHRS), con potencias de entre 3 y 6 kW, a los que se ha sumado recientemente la batería residencial SBS050. Con una capacidad de 5 kWh, destaca por su diseño compacto –182 mm de profundidad– y la posibilidad de instalarse tanto en suelo como en pared, lo que facilita el aprovechamiento del espacio. Su sistema plug & play simplifica la puesta en marcha y, aunque no es modular, permite paralelización hasta los 20 kWh, ofreciendo una capacidad ampliable que se adapta a las necesidades de cada vivienda.
En conjunto el inversor y la batería cuentan con características destacadas como la función de respaldo total (full backup), que conmuta en apenas 10 milisegundos y mantiene el suministro incluso durante un fallo de red, otorgando una capacidad de carga y descarga de 30 A y asegurando una respuesta rápida y eficiente. Este rendimiento asegura que los consumos del hogar continúen activos sin interrupciones perceptibles.
Además, los inversores de esta gama también son compatibles con optimizadores SP600S, que posibilitan un control individual de cada módulo fotovoltaico y mejoran el rendimiento incluso en cubiertas con sombras parciales.
Aplicaciones en entornos comerciales e industriales
En instalaciones comerciales e industriales, el almacenamiento tiene un carácter estratégico. Además de asegurar la estabilidad de la red interna, permite técnicas como el peak shaving: las baterías se descargan en los momentos de mayor consumo, evitando que la demanda supere la potencia contratada y reduciendo así los cargos por picos de energía.
Para pequeñas y medianas plantas, Sungrow ofrece el inversor híbrido trifásico SHT, con potencias de entre 15 y 25 kW. Este equipo puede combinarse con la batería SBH, cuya capacidad modular va de 10 a 40 kWh, facilitando una ampliación progresiva según las necesidades de cada instalación. Es posible instalar dos baterías SBH por cada inversor SHT gracias a un conector en “Y”, lo que incrementa la capacidad total sin complicar la arquitectura del sistema. Además, puede integrarse con inversores de la serie CX, permitiendo configuraciones en las que se combinen hasta ocho inversores SHT con cinco inversores CX, una opción que amplía de forma significativa las posibilidades de diseño y adaptación a distintos perfiles de consumo o a futuras ampliaciones.
Cuando se trata de proyectos de mayor envergadura, la compañía propone el sistema de almacenamiento PowerStack, diseñado para instalaciones comerciales e industriales que requieren gran flexibilidad. Se trata de un sistema acoplado en corriente alterna (AC) que incluye modelos como el ST225kWh, con 229 kWh de capacidad y 110 kW de potencia durante dos horas, y el ST455kWh, de 458 kWh y 110 kW con cuatro horas de duración.
Estos equipos incorporan refrigeración líquida, lo que asegura una gestión térmica óptima y una vida útil más larga. Además, la operación se ha simplificado para que las empresas puedan gestionar la energía sin complicaciones técnicas, al tiempo que optimizan el uso de la electricidad y, en algunos casos, participan en mercados energéticos que aportan ingresos adicionales.
Un proyecto aislado en el sur de España
Un ejemplo ilustrativo de estas soluciones se encuentra en un proyecto en desarrollo en el sur de España, en una ubicación sin conexión a la red eléctrica. La instalación combina generación fotovoltaica, almacenamiento y un grupo electrógeno para garantizar un suministro continuo.
Para este proyecto se han suministrado dos unidades del sistema de almacenamiento C&I PowerStack ST225kWh (en la foto), junto con dos inversores fotovoltaicos SG125CX-P2, además de un controlador EMS300CP para la comunicación y monitorización. El reto principal es la integración de los equipos de almacenamiento con el grupo electrógeno de otro fabricante, de modo que todo el sistema funcione de forma coordinada.
En este caso, el EMS de Sungrow gestiona la interacción entre las baterías, la producción solar y el generador, asegurando que el suministro eléctrico se mantenga estable y eficiente. Durante la mayor parte del año, la electricidad provendrá de la fotovoltaica y del almacenamiento, reduciendo de manera significativa el uso de combustibles fósiles.
Seguridad y facilidad de operación
La seguridad es un aspecto fundamental en los sistemas de gran capacidad. La serie PowerStack incorpora varias capas de protección: sistemas de detección y alarma, extintores basados en aerosol, detectores de humo y temperatura, y un sistema de rociadores automáticos de respaldo. Estas medidas proporcionan confianza en instalaciones donde la continuidad del servicio es crítica.
La facilidad de uso también ha sido un criterio de diseño. La interfaz de gestión permite supervisar y controlar el funcionamiento de las baterías sin necesidad de conocimientos técnicos avanzados, algo que facilita su adopción en empresas de distintos tamaños.
Una pieza fundamental para el futuro
El avance de soluciones como las que se han descrito refleja una tendencia clara: el almacenamiento ya no es un complemento opcional, sino una pieza fundamental para maximizar el valor del autoconsumo. Tanto en entornos residenciales como en proyectos comerciales e industriales, la combinación de generación fotovoltaica e infraestructura de baterías permite reducir costes, incrementar la autonomía energética y mejorar la resiliencia ante interrupciones de red.
Además, a medida que los sistemas de almacenamiento ganan capacidad y versatilidad, se abren nuevas posibilidades. No solo pueden equilibrar la producción y el consumo en una instalación concreta, sino que también contribuyen a la estabilidad del conjunto de la red eléctrica. En el futuro, estas soluciones podrán participar con mayor peso en mercados de flexibilidad y servicios de ajuste, ofreciendo a los propietarios oportunidades adicionales de optimización económica.
En conclusión, el autoconsumo fotovoltaico en España y en Europa se encuentra en un punto de inflexión. La generación de energía limpia es solo el primer paso; la verdadera eficiencia se alcanza cuando esa energía puede gestionarse y almacenarse para utilizarla cuando más se necesita.
Los productos descritos –desde los inversores híbridos SHRS para hogares hasta los sistemas PowerStack 225CS para proyectos industriales– muestran cómo la tecnología de almacenamiento avanza para cubrir un abanico cada vez más amplio de escenarios. Gracias a estas soluciones, es posible aumentar el grado de autoconsumo, mejorar la estabilidad de la red y reducir la dependencia de combustibles fósiles, contribuyendo así a una transición energética más sólida y sostenible.
