Objetivo: 22,5 GW de almacenamiento. Esa es la cifra mágica que permitirá a España superar de manera eficiente la intermitencia de las energías renovables, reducir la dependencia de centrales fósiles y garantizar la continuidad del suministro eléctrico ante cortes o emergencias. Todo ello mientras se mejora la estabilidad del sistema y la regulación de precios. Lo cierto es que el país avanza hacia un modelo energético más sostenible, flexible y resiliente, en el que bombeos, termosolar y baterías reclaman su protagonismo para asegurar electricidad limpia disponible cuando se necesite.
Bombeo hidroeléctrico, el “milagro” de la fuerza gravedad
El bombeo hidroeléctrico consiste en guardar el agua en un depósito para dejarla caer por una turbina cuando lo estimemos conveniente. Una central hidroeléctrica de bombeo (o reversible) es aquella que puede bombear el agua desde una cota menor (donde habrá un embalse) hasta otra cota más elevada (donde habrá otro), para bombear el agua cuando la electricidad sea barata (y el coste del bombeo, bajo) y volverla a dejar caer cuando la electricidad sea cara (obteniendo así un beneficio).
Según Red Eléctrica de España (REE), actualmente el país cuenta con 3,3 GW de capacidad de almacenamiento mediante bombeo, también conocido como “turbinación bombeo”. El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2020 (Pniec) contemplaba agregar 3 GW adicionales hasta 2030, pero la actualización de 2023-2024 amplió el objetivo hacia un plan integral de almacenamiento, que incluye todas las tecnologías disponibles.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) establece en el Pniec una meta de 18,9 GW de almacenamiento eléctrico, sumando 3,6 GW de termosolar. En total, España apunta a 22,5 GW de capacidad de almacenamiento para 2030, combinando distintas tecnologías.
La ruta en pos de los 22,5 GW de almacenamiento ya ha comenzado. El verano pasado, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) resolvió conceder 100 millones de euros de subvención a fondo perdido a cuatro proyectos (tres bombeos reversibles y un aprovechamiento de dos embalses existentes): Navaleo (573 MW), Aguayo (1.000) y Los Guajares (340) son las tres obras más ambiciosas, bombeos reversibles todos. El Instituto estima que todas las cuatro actuaciones beneficiarias de esos cien millones podrían incrementar la potencia de turbinación en unos 2.000 megavatios (2 GW).
Termosolar: la energía renovable nocturna
También podemos "guardar" el Sol en tanques de sales térmicas, como hace la tecnología termosolar, que calienta con el Sol del día las sales que almacena en sus tanques para liberar el calor por la noche y generar electricidad.
España lidera a nivel mundial en tecnología termosolar, con 18 centrales operativas con almacenamiento, 17 de ellas de 50 MW con 7,5 horas de almacenamiento y una central de 20 MW con 15 horas. La capacidad total de almacenamiento de estas plantas asciende a 6.675 MWh, con una potencia de entrega de 870 MW, funcionando con fiabilidad durante más de una década, según Protermosolar.
Entre sus ventajas destacan:
Baterías: el almacenamiento que gana terreno
Aunque todavía minoritarias en gran escala, las baterías eléctricas están ganando protagonismo. Según José Donoso, director general de la Unión Española Fotovoltaica, sus costes han caído un 89% entre 2010 y 2023. Actualmente, España cuenta con apenas 25 MW de almacenamiento en baterías a gran escala, una cifra aún modesta frente a la termosolar y los bombeos.
Algunos proyectos recientes destacan:
A pesar de estas iniciativas, la potencia y capacidad de las baterías sigue siendo inferior a la termosolar y los bombeos, aunque su potencial de expansión es enorme. Según REE, hay 14 GW de baterías con permisos concedidos, aunque aún falta ver cuántos se materializan.
Autoconsumo y almacenamiento
Más numerosas que las grandes instalaciones son las baterías domésticas asociadas al autoconsumo, con una capacidad total estimada de 2.200 MWh en España. Entre 2022 y 2023, se instalaron entre 495 y 1.383 MWh, según UNEF, mientras que APPA registra cifras menores. Este segmento sigue creciendo y promete consolidarse como un pilar del autoconsumo renovable en hogares y pequeñas empresas.
Voces expertas del sector del almacenamiento en España
Para tomarle el pulso a la situación del almacenamiento en nuestro país, hemos hablado con Yann Dumont, presidente de la Asociación Española de Almacenamiento de Energía (Asealen); y con Luis Marquina, presidente de la Asociación Empresarial de pilas y baterías (Aepibal). Esto es lo que nos han contado.
• Este artículo está incluido en la edición de octubre (2025) de Energías Renovables (ER245), que puedes descargar gratis aquí.
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