La compra del proyecto, que se encuentra en fase de desarrollo y cuenta con las principales aprobaciones regulatorias y derechos de conexión avanzados para comenzar a operar en 2028, forma parte de la estrategia de expansión de la compañía en el mercado australiano, donde planea invertir 1.000 millones de euros en almacenamiento energético hasta 2028.
El proyecto Tungkillo se suma a otras dos iniciativas en desarrollo en el país, que suman 250 MW adicionales de capacidad. Se trata de los proyectos Smithfield (Nueva Gales del Sur) y Broadsound (Queensland), cuya entrada en operación está prevista para 2026.
El sistema energético australiano demanda un aumento significativo en la capacidad de almacenamiento para integrar la nueva generación renovable y aportar mayor flexibilidad a la red. Por ello, la ubicación estratégica de Tungkillo permitirá reforzar la estabilidad del sistema y respaldar los contratos de suministro de energía de la compañía.
Australia se ha convertido en uno de los mercados clave para el crecimiento internacional de Iberdrola. La empresa inició su actividad en el gran país insular en 2020 con la adquisición de Infigen Energy, y actualmente cuenta con 1.467 MW de capacidad renovable instalada y una cartera de más de 2 GW en distintas fases de desarrollo. Estas inversiones forman parte de su estrategia global para impulsar la transición energética y combatir el cambio climático.
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