El fabricante estonio de minieólica lleva tiempo buscando cómo almacenar la energía de forma segura, escalable y a partir de materiales abundantes. El momento parece haber llegado. “Hoy nos enorgullece presentar nuestros sistemas de almacenamiento de energía para el hogar con baterías de ion-sodio, ya disponibles para pedidos en España. Estas baterías ofrecen una alternativa segura, duradera y ambientalmente responsable frente a los sistemas convencionales basados en litio, sin comprometer el rendimiento diario”, señala Andrey Khimenkov, director general de Freen OÜ.
¿Por qué ion-sodio?
Las baterías de ion-sodio representan una nueva clase de tecnología de almacenamiento energético. Aunque las de ion-litio han dominado el mercado durante años gracias a su alta densidad energética y trayectoria comprobada, la tecnología de ion-sodio aporta ventajas claras, especialmente en usos estacionarios para viviendas, pequeños negocios y sistemas híbridos renovables.
Entre sus características destaca:
• No inflamables y térmicamente estables
Las celdas de ion-sodio no dependen de metales reactivos ni de electrolitos líquidos inflamables. Esto las hace inherentemente más seguras, especialmente en entornos de alta temperatura o de riesgo. No existe riesgo de thermal runaway (fuga térmica), un problema conocido en algunas químicas de litio. Esto es especialmente importante en España, donde las temperaturas extremas del verano son habituales y debe garantizarse una operación segura de la batería.
• Resiliencia frente a la temperatura
Ya sea en un clima nórdico frío o durante olas de calor, los sistemas de ion-sodio mantienen un rendimiento estable en un amplio rango de temperaturas.
• Materiales sostenibles y de origen local
El sodio es uno de los elementos más abundantes en la Tierra, presente en el agua de mar y disponible de forma extensa, sin los retos geopolíticos ni el impacto ambiental asociados a la minería de litio o cobalto.
Diseñadas y fabricadas en Estonia, las baterías de ion-sodio de Freen se benefician de la fiabilidad, el control de calidad y la rapidez logística de la producción europea, garantizando el cumplimiento de las normativas de la UE y plazos de entrega más cortos en todo el continente.
“Aunque las baterías de ion-litio seguirán dominando muchas aplicaciones por su alta densidad energética, la tecnología de ion-sodio emerge rápidamente como un competidor sólido, no solo para almacenamiento estacionario, sino también para un futuro uso en vehículos eléctricos y dispositivos portátiles, gracias a su seguridad, estabilidad de costes y materiales abundantes”, apuntan desde Freen..

Modelos de baterías Freen: dos tamaños, un mismo propósito
Freen ofrece dos modelos de baterías de ion-sodio para adaptarse a distintas aplicaciones:
• Modelo BSL (Baja Tensión)
– Capacidad: 7,5 kWh
– Voltaje nominal: 48V
– Diseñado para instalaciones residenciales y de pequeña escala
– Conexión en paralelo para expansión modular
• Modelo BSH (Alta Tensión)
– Capacidad: 10,08 kWh por módulo
– Voltaje nominal: 575V (rango: 385V–760V)
– Compatible con inversores híbridos trifásicos
– Ideal para viviendas grandes, pequeños negocios o microrredes
Ambos sistemas están construidos con química de ion-sodio segura y libre de mantenimiento, y se producen en la planta certificada de Freen en Estonia, cumpliendo estrictos estándares europeos de seguridad y calidad.
Eficiencia diaria con una batería de ion-sodio
Las baterías domésticas, como el modelo de ion-sodio de Freen, transforman la manera en que los hogares consumen energía:
• Menores facturas en horas punta: se puede cargar la batería con energía solar, con viento gracias a los miniaerogeneradores Freen o cuando los precios de la red son más bajos. Y luego utilizarla cuando las tarifas suban.
• Mayor autoconsumo: almacena excedentes solares para la noche o días nublados en lugar de verterlos a la red a bajo valor.
• Resiliencia e independencia: al mantener funcionando dispositivos esenciales durante apagones o inestabilidad de la red.
• Uso más inteligente de la red: desplazar la demanda de las horas punta reduce la presión sobre la red nacional y evita depender de generación menos eficiente y más contaminante.
“Pero las baterías de ion-sodio de Freen no son solo para hogares –insiste la compañía–. También resultan ideales para oficinas, talleres, instalaciones deportivas rurales, edificios públicos e incluso explotaciones agrícolas con energía solar o eólica. Con un poco de espacio en la cubierta, un inversor compatible y el objetivo de reducir costes y emisiones, son una adición poderosa a cualquier sistema energético”.
Cómo los programas de eficiencia en España pueden incentivar la adopción de baterías
Los programas nacionales y regionales actuales en España se centran en mejorar la eficiencia energética de los edificios. Conceden deducciones fiscales o subvenciones si una vivienda logra:
• Al menos un 7% de reducción en la demanda de calefacción/refrigeración, o
• Al menos un 30% de reducción en el consumo de energía primaria no renovable, o
• Obtener un certificado energético A o B.
Aunque las baterías no reciben subvención directa, ayudan a los hogares a alcanzar estos umbrales al reducir la demanda de la red, disminuir el uso de electricidad de origen fósil y mejorar el balance energético global. Esto significa que una batería de ion-sodio puede aumentar indirectamente la elegibilidad para estos programas cuando se combina con otras medidas de eficiencia (como aislamiento o climatización eficiente).

Un ejemplo práctico
Una familia con paneles solares en el tejado añade una batería de ion-sodio. En lugar de verter el excedente por la tarde y comprar electricidad por la noche a un precio más alto, consiguen:
• Aumentar el autoconsumo
• Reducir su dependencia de la electricidad no renovable
• Mejorar la calificación energética de su vivienda.
Esta mejora puede dar acceso a deducciones fiscales nacionales por obras de eficiencia o facilitar el acceso a subvenciones regionales, convirtiendo la batería en una pieza estratégica dentro de una reforma energética más amplia.
Construidas para la vida real, preparadas para el futuro
“Nuestras baterías de ion-sodio no son prototipos experimentales –explica Andrey Khimenkov–. Cada modelo está diseñado para una larga vida útil, bajo mantenimiento y operación segura, incluso en condiciones exigentes. Gracias a su química no inflamable, las baterías de Freen pueden instalarse de forma segura en interiores o exteriores, en entornos residenciales, comerciales o institucionales. Sin necesidad de sistemas activos de refrigeración ni materiales tóxicos, también son más fáciles de reciclar y más respetuosas con el medio ambiente a lo largo de todo su ciclo de vida.
Ya sea para independencia fuera de la red, equilibrar el consumo en horas punta o integrarse en un sistema híbrido renovable, las baterías de ion-sodio de Freen “ofrecen rendimiento duradero, mantenimiento mínimo y seguridad fiable – incluso bajo condiciones exigentes o temperaturas extremas”.
¿Quieres saber más?
Visita la web de Freen: https://freen.com/es/almacenamiento-hogar/bateria-de-ion-sodio/
Y si te interesa una solución renovable a medida, puedes contactar con su equipo por mail: sales@freen.com
