La nueva empresa nace con un objetivo muy concreto: desarrollar, construir y operar baterías de almacenamiento independientes —las conocidas como stand-alone— en distintos mercados europeos. Este tipo de infraestructuras se han convertido en una pieza clave para garantizar la estabilidad de los sistemas eléctricos, especialmente en un continente que acelera la expansión de las energías renovables y necesita soluciones para gestionar su intermitencia.
Según los datos facilitados por Solaria, Gravyx arranca con una cartera de proyectos que suma 14 gigavatios hora (GWh) de capacidad. De ese total, 5,6 GWh cuentan ya con permisos de conexión, un paso crítico para su futura ejecución. La mayor parte de estos desarrollos se localizan en Alemania e Italia, dos mercados en los que el almacenamiento avanza con fuerza debido tanto a la presión regulatoria como al aumento de generación renovable.
La alianza se produce pocos meses después de que Stoneshield Holding irrumpiera en el accionariado de Solaria. El fondo adquirió el pasado verano cerca del 9,5% del capital, convirtiéndose en el segundo mayor accionista de la empresa, solo por detrás de la familia Díaz-Tejeiro. Con la creación de Gravyx, ambas partes refuerzan una colaboración que apunta a convertir el almacenamiento energético en uno de los ejes de crecimiento del grupo en los próximos años, en un contexto europeo donde la gestión flexible de la energía gana protagonismo día a día.
