El anuncio llega en un contexto de creciente escrutinio sobre los riesgos del almacenamiento estacionario, ya que el año pasado se reportaron cerca de 50 incendios en instalaciones de almacenamiento de energía a nivel global, lo que ha convertido la fuga térmica en una preocupación central para operadores, aseguradoras y reguladores.
Doble barrera contra la fugas térmicas
La plataforma se articula en dos piezas: las celdas semisólidas Serie Star y las soluciones de sistema Serie Star River. En el nivel de celda, Wanxiang A123 asegura que sus tecnologías patentadas abordan de raíz problemas clásicos del electrolito -fugas e inestabilidad- que están detrás de los episodios térmicos en baterías convencionales. Como demostración, la empresa destaca una prueba "de alta visibilidad" de punción con 10 agujas: una celda semisólida de 100 Ah habría permanecido estable, sin fuego, sin explosión y sin propagación térmica.
En el nivel de sistema, la Serie Star River incorpora refrigeración por inmersión total: las celdas se sumergen en un fluido dieléctrico aislante para gestionar el calor de forma uniforme y, en caso de fallo, actuar como "escudo" térmico. La compañía afirma que el diseño mantiene la variación de temperatura entre celdas dentro de 2 grados incluso en operación exigente, un punto clave porque los gradientes térmicos elevan el riesgo de degradación acelerada y eventos de fuga térmica.
Más ciclos, menor coste
Además de la seguridad, Wanxiang A123 sostiene que su arquitectura mejora el retorno económico. El sistema, según sus cifras, supera los 10.000 ciclos a temperatura ambiente y rebasa los 7.000 ciclos a 45 grados, lo que describen como una mejora aproximada del 40% frente a la media del sector. La mayor resiliencia a altas temperaturas -un escenario común en instalaciones exteriores o climas cálidos- se traduciría en una reducción del coste normalizado de la energía (LCOE) de alrededor del 15%, de acuerdo con el comunicado.
La Serie Star River se presenta como una matriz para cuatro grandes escenarios:
Alerta temprana
Como capa adicional, la empresa introdujo una plataforma BMS inalámbrica + IA que incorpora detección de presión para identificar señales de riesgo asociadas a fuga térmica hasta 10 minutos antes que sistemas de monitorización convencionales, según la propia Wanxiang A123. El objetivo es pasar de la supervisión a la gestión predictiva y habilitar operaciones más automatizadas.
Si las cifras de estabilidad y control térmico se sostienen en despliegues reales (más allá de demostraciones de laboratorio), la combinación de electrolito semisólido e inmersión podría empujar al sector hacia diseños donde la seguridad no dependa tanto de "parches" de emergencia, sino de una tolerancia intrínseca mayor al fallo. La carrera, en el fondo, no es solo por almacenar más energía: es por hacerlo sin que la instalación se convierta en una caja de sorpresas térmicas.
