Ante la actual crisis ecológica, social, económica y política, apostamos por contribuir desde nuestra actividad socioeconómica –la mediación y gestión aseguradora– a los cambios estructurales necesarios. Queremos ayudar a “detener la degradación del planeta, erradicar la pobreza, impedir la desigualdad social y situar la sostenibilidad de la vida como objetivo prioritario de las actividades productivas” (XES, 2022).
Fue en este contexto, y gracias a nuestra participación en el movimiento cooperativo y de la economía solidaria, que identificamos a las comunidades energéticas como una de las experiencias transformadoras con mayor potencial. Estas iniciativas suponen una alternativa al modelo energético convencional, ya que promueven el empoderamiento ciudadano, la propiedad colectiva y la democratización del acceso a la energía de origen renovable. Como cualquier otro proyecto socioeconómico, necesitan contar con una adecuada protección y cobertura aseguradora.
¿Por qué un programa asegurador específico para comunidades energéticas?
Las comunidades energéticas representan un cambio de paradigma en el sector de las energías renovables: el paso de grandes instalaciones centralizadas a soluciones distribuidas, cercanas y participativas. Este nuevo enfoque implica nuevos riesgos: una mayor exposición a incendios en viviendas o locales; escasas protecciones ante el riesgo de robo; tamaño reducido que suponen precios no competitivos; posible pérdida total de instalaciones fotovoltaicas en tejados en caso de incendio; y una creciente diversidad de profesionales en la instalación y mantenimiento, no siempre con una experiencia consolidada.
Este nuevo escenario se encontró con la reticencia del sector asegurador convencional, marcado por experiencias negativas anteriores en el ámbito de las energías renovables. Muchas compañías optaron por inmovilizar su oferta, dejando sin soluciones adecuadas a estas nuevas formas de generación distribuida.
Ante esta situación, en Arç Cooperativa decidimos implicarnos. Nuestra experiencia como mediadoras entre compañías aseguradoras y entidades de la economía solidaria nos permitió impulsar soluciones adaptadas y asequibles para las comunidades energéticas.
Desde el inicio, establecimos alianzas con agentes clave como Unión Renovables a nivel estatal, y Som Comunitats o CEL Coop en Cataluña. Gracias a estas colaboraciones, promovimos negociaciones colectivas con aseguradoras, una estrategia que forma parte de nuestro ADN desde hace más de 40 años. Sabemos, por experiencia, que la organización colectiva nos permite obtener mejores condiciones, tanto en precios como en coberturas.
Hoy en día ya gestionamos los seguros de más de 40 comunidades energéticas en todo el Estado, y ese número no deja de crecer.

Tercer Encuentro de Comunidades Energéticas de la Economía Social de Catalunya, celebrado en 2024 (Foto: Som Comunitats)
Unos seguros diseñados a medida
Nuestro programa asegurador responde de forma eficaz y flexible a las necesidades reales de las comunidades energéticas. Ofrecemos tres productos principales que cubren todos los ámbitos asegurables:
• Responsabilidad civil: Adaptado a las actividades propias de las comunidades energéticas, contempla los posibles daños a terceros durante la explotación de las instalaciones. Hemos diseñado tarifas reducidas para comunidades sin instalación o con potencias inferiores a 100 kW, e incluso condiciones especiales para micro comunidades de menos de 20 kW, facilitando así su viabilidad.
• Daños materiales: Este seguro protege las instalaciones fotovoltaicas ubicadas en tejados de viviendas, comercios, naves o locales y se adapta al tamaño de cada proyecto. En el caso de comunidades energéticas agrupadas en cooperativas de segundo grado, hemos conseguido diseñar pólizas colectivas que permiten asegurar conjuntos de instalaciones que, de forma individual, resultarían difíciles o muy costosas de asegurar.
• Responsabilidad civil de administradores y gestoras: Protege el patrimonio personal de las personas responsables de la gestión y administración de la comunidad frente a reclamaciones derivadas de su actividad. También en este caso hemos logrado flexibilizar los requisitos, superando el mínimo de años de actividad para acceder a esta cobertura.
Además de cubrir los riesgos operativos, nuestros seguros permiten que las comunidades energéticas cumplan con los requisitos para acceder a financiación bancaria, un paso clave para su desarrollo.
Más que seguros: una apuesta estratégica
Lo que diferencia nuestra propuesta de los productos aseguradores convencionales no es solo el diseño técnico de las pólizas, sino nuestro compromiso con el cambio de modelo. Arç Cooperativa somos parte activa de la economía solidaria y el movimiento cooperativo. Entendemos de primera mano las formas jurídicas, la lógica organizativa y las particularidades de estas iniciativas.
Gracias a esta cercanía, hemos desarrollado soluciones aseguradoras específicas para todo tipo de formas de organización de las comunidades energéticas, como las cooperativas de segundo grado o los modelos de propiedad compartida. Acompañamos a las comunidades energéticas desde la proximidad, la especialización y la convicción de que su éxito es también el nuestro.
Porque no solo ofrecemos seguros: apostamos de forma estratégica por un modelo energético más democrático, descentralizado y justo. Nuestro objetivo es que las comunidades energéticas sigan escalando y consolidándose hasta convertirse en una alternativa mayoritaria frente al sistema energético actual.
Asegurar para transformar
En Arç Cooperativa entendemos el seguro como una herramienta al servicio de la transformación social. Al asegurar a las comunidades energéticas, contribuimos a que crezcan, se consoliden y se multipliquen. Las protegemos con productos justos, adaptados a su realidad, y lo hacemos desde nuestros valores: cooperación, equidad y sostenibilidad.
Porque asegurar no es solo cubrir riesgos: es también una forma de comprometerse con el futuro. Un futuro donde la energía esté al servicio de las personas y del planeta.
