autoconsumo

El estado de la cuestión de las comunidades energéticas

Ecodes y Redeia publicaron en junio el segundo “informe de indicadores de comunidades energéticas” de España. El documento en cuestión (denominado Observatorio de Comunidades Energéticas. Informe de Indicadores 2024) pone sobre la mesa varios datos llamativos. Abrimos aquí con dos. Primero: en 2024 en España han visto la luz hasta 200 nuevas comunidades energéticas. Y segundo: en la Comunidad de Madrid solo ha sido constituida en todo ese año una comunidad energética (CE). A finales de 2024 había en el país 659 CEs, de las que casi un tercio ha visto la luz en solo doce meses (los de 2024).
El estado de la cuestión de las comunidades energéticas

Energía Común es una iniciativa im­pulsada por la Fundación Ecología y Desarrollo (Ecodes) y la empresa Re­deia (matriz de Red Eléctrica, REE), una iniciativa que cuenta con el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y de la Asociación de Agencias Españolas de Gestión de la Energía (EnerAgen). El objetivo último de Energía Común es la creación de “un espacio para el aprendizaje, el fomento del conocimien­to colectivo, el intercambio de experiencias y la creación de redes de apoyo” que sirva de caldo de cultivo para la aceleración de la creación de Comunidades Energéticas. Y el fruto más visible de Energía Común es su Observatorio de Comunidades Energéticas, informe cuya segunda edición (Indicadores 2024) acaba de ver la luz.

El documento (de más de 80 páginas) re­pasa los planes de apoyo e incentivos existen­tes para las CEs (programas estatales, auto­nómicos, provinciales y municipales); recorre la normativa relevante (durante el año 2024 no se han registrado cambios significativos en el marco regulatorio aplicable a las CEs, pero sí algunas modificaciones parciales in­troducidas en normativa no específicamente relacionada con las CEs); sitúa en el mapa las Oficinas de Trans­formación Comuni­taria (OTCs); analiza las formas y vías de fi­nanciación por las que han transitado y tran­sitan las comunidades energéticas; recorre la realidad CEs auto­nomía por autonomía (Madrid por ejemplo es la comunidad autó­noma con menos CEs por cada 100.000 habi­tantes de España); y, por fin, incluye un listado con todas las 659 comunidades energéticas que Ecodes y Redeia tienen identificadas a día de hoy.

El número principal de este último Ob­servatorio es ese (659), pero el Informe de Indicadores 2024 contiene muchos-muchos más. Los repasamos a continuación. 

Porcentaje de municipios con una comunidad energética
El 8,10% de los municipios españoles cuenta ya con una Comunidad Energética (el creci­miento registrado en 2024 ha sido extraor­dinario, pues en 2023 solo un 4% tenía CE). Ese ratio en todo caso no se distribuye de forma homogénea, sino todo-todo lo contrario. A saber: mientras que en el País Vasco el 30% de los municipios cuenta con al me­nos una CE (o 24% en Navarra), en las vecinas Cantabria y La Rioja los porcentajes son paupérrimos: 2,94 y 2,87, respectivamente.

[Bajo estas líneas, número de comunidades energéticas identificadas por el Observatorio, por comunidades autónomas. Como se aprecia en la imagen, en el País Vasco (extremo norte de la península) hay casi el doble de CEs que en Andalucía (extremo sur)].

Porcentaje de CEs por cada cien mil habitantes
Con el objetivo de visibilizar la distribución de las comunidades energéticas en relación a cómo se distribuye la población en España desde una perspecti­va geográfica, Energía Común ha estableci­do el indicador de “número de comunidades energéticas por cada 100.000 habitantes”. Y el resultado obtenido ha sido de 1,43 Comu­nidades Energéticas por cada 100.000 habi­tantes.

Este indicador, al igual que ha sucedido con el anterior, dobla respecto a los datos de 2023, cuando existían 0,74 Comunidades Energéticas por cada 100.000 habitantes. Y también como ha sucedido con el anterior, este indicador varía de forma sustancial en función de la comunidad autónoma, siendo Navarra, de forma destacada, la Comunidad Autónoma con más Comunidades Energéti­cas por cada 100.000 habitantes.

Por provincias

Las diez provincias con más comunidades energéticas son Valencia (69), Navarra (64), Gipuzkoa (54), Barcelona (50), Lleida (30), Pontevedra (24), Castellón (23), Ourense (21), Albacete (19) y Huesca (18). En el otro extremo se encuentran algunas de las pro­vincias más soleadas de España (la inmensa mayoría de las comunidades energéticas dan sus primeros pasos con instalaciones solares).

El caso es que encontramos ahí, entre las provincias con menos comunidades energé­ticas de España, a Murcia, con solo tres CEs, Almería (tres también), Huelva (cuatro) o Sevilla (seis). Madrid (donde residen más de ocho millones de personas), tiene solo 13 co­munidades energéticas, menos que Huesca, Ourense o Pontevedra.

Por comunidades autónomas
Una autonomía uniprovincial lidera con claridad la carrera nacional de las comunidades energéticas (CEs). Se trata de Navarra, que es ahora mismo la comunidad autónoma con más CEs por habitante, y la segunda en cuanto al número de municipios con CEs: hasta el 24% de los municipios navarros (casi uno de cada cuatro) tiene una CE, porcentaje que triplica la media registrada en el resto del estado español: 8,10. La movida CE de la comunidad foral destaca además por su carácter social: el 81% de las comunidades energéticas navarras declara que aborda aspectos sociales o que tiene previsto hacerlo, valor este segundo también muy-muy por encima de la media nacional (33%). En total hay en la región 64 CEs, según este último Observatorio de Comunidades Energéticas. 24 de ellas han nacido en 2024.

En las antípodas se ubica otras autonomías uniprovinciales, como Cantabria, La Rioja o la Región de Murcia, que registraba (a finales de 2024, al cierre del informe) unos guarismos paupérrimos (como se aprecia en la tabla anterior, extraída del Observatorio), pero que a día de hoy ya tiene casi una docena de comunidades energéticas en marcha o a punto de caramelo, según nos informa una de las entidades motoras de la movida CE en la Región, la Fundación Desarrollo Sostenible.

Cataluña (8 millones de habitantes) y Madrid (7 millones) parecen territorios ubicados en planetas distintos. La primera cuenta con más comunidades energéticas que ninguna otra autonomía del estado español. Es más: es la única en el país que supera el listón del centenar (tiene 104 CEs, según este último Observatorio), mientras que la Comunidad Autónoma de Madrid apenas supera la docena (tiene solo 13).

Como Cataluña, buenas cifras también presentan Euskadi y el País Valenciano, que destacan significativamente sobre el resto. Casi un centenar de comunidades energéticas (98) ha registrado este último Observatorio en las tres provincias mediterráneas (la comunidad valenciana tiene una población de 5,5 millones de personas). Hasta 76 CEs hay a día de hoy en los tres territorios vascos, que cuentan con menos de la mitad de población (2,2 millones de habitantes).

Porcentaje de CE con al menos el 50% mujeres en su Junta de Gobierno
El 39,9% de las comunidades energéticas de España tiene una representación femeni­na igual o superior al 50% en su Junta de Gobierno. “Al igual que en muchos otros ámbitos de nuestra sociedad, la masculini­zación –explican los autores del informe– sigue siendo una realidad evidente también en los órganos de representación de estas comunidades (…). No obstante –matizan–, cabe destacar un avance significativo: este indicador ha experimentado un incremento con respecto al año 2023, lo que sugiere una evolución positiva en términos de paridad” (en 2023 solo el 25% de las CEs contaba con una representación femenina igual o supe­rior al 50% en su Junta de Gobierno).

Tipo de participantes
En un 92% de las comunidades energéti­cas participa la ciudadanía, “valor idénti­co –constatan desde Energía Común– al del informe de 2023”, lo cual resulta “muy relevante, ya que la figura nace para hacer partícipe a la ciudadanía en la transición energética”.

Los ayuntamientos participan en el 57% de las CEs, porcentaje que ha aumentado res­pecto a 2023 en doce puntos. “Esta participa­ción no implica que sea como socio de la Co­munidad Energética –aclaran las autoras del estudio–, pues nuchos ayuntamientos partici­pan en el impulso o como facilitadores”.

Los ayuntamientos desempeñan un “pa­pel crucial para el impulso en la creación y desarrollo” de las CEs, según el Observa­torio. Pueden interpretar varios roles en el proceso, tanto en el impulso inicial como en la gestión de las CEs. El Informe de Indica­dores 2024 repasa esos roles, que pueden ser uno o varios a la vez. Así, un ayuntamiento puede obrar como

• Promotor: contribuye en la dinamiza­ción y articulación legal

• Socio: es un socio más de la Comunidad Energética

• Facilitador: cede espacios y cubiertas de edificios municipales para proyectos energéticos

• Financiador: aporta fondos para la fase de información, constitución legal y/o ejecución del proyecto energético

• Consumidor: consume energía de las instalaciones energéticas propiedad de la CE

• Productor: genera energía que cede a la Comunidad Energética

El rol de facilitador es el más habitual, con más del 61% de frecuencia, seguido por promotor, con más de un 32%. Tan solo en un 21% de los casos, el ayuntamiento parti­cipa como socio de la comunidad energética.

El rol de facilitador implica actividades como la cesión de espacios para las reuniones o para la instalación de proyectos energéticos (por ejemplo, un tejado municipal para una instalación de autoconsumo colectivo).

El rol de promotor conlleva una impli­cación mayor, ya que en este rol, el ayunta­miento aporta fondos para asegurar el éxito del proceso, ya sea en la fase de articulación, contratando a entidades expertas en dinami­zación, asesoramiento jurídico o técnico; ya sea en la fase de implementación del proyec­to energético.

Año de creación
En 2024 se ha registrado una ligera disminu­ción en el número de comunidades energéti­cas constituidas en comparación con el año anterior. “Este descenso –explican las auto­ras del informe– puede deberse a múltiples factores que será necesario analizar en futu­ras ediciones, como la evolución del marco regulatorio, la disponibilidad de ayudas o la consolidación de iniciativas ya existentes”.

Aspectos sociales
De las 659 comunidades energéticas inclui­das en este informe, el 33% abordan o tie­nen previsto abordar algún aspecto social de su comunidad. Entre ellos, el aspecto social más abordado por las comunidades energé­ticas con un 29% es la Pobreza Energética, seguido por un 19% que abordan aspectos de género, un 18% que abordan la participa­ción de colectivos vulnerables y el 16% que abordan el desarrollo rural.

¿Y la financiación?
Existen proyectos pioneros con modelos de financiación muy diversos, según Energía Común. La respuesta a la cuestión de la fi­nanciación es en todo caso múltiple, “ya que un proyecto puede contar con varias líneas de financiación”.

• Fondos propios (aportación única de los socios beneficiarios al inicio del proyecto energético)

• Ayudas públicas

• Financiación externa (entidad financiera o servicios energéticos) Cuota mensual o anual por participar

• Prestamos colectivos (crowfunding / crowdlending)

• El ayuntamiento u otra administración pública es la propietaria de la instalación energética

Según este segundo Observatorio de Co­munidades Energéticas, a nivel nacional, el 58% de las CEs ha accedido “algún tipo de ayuda pública”, dato que destaca respecto al del año pasado –apuntan los autores del in­forme–, cuando hasta el 85% habían recibi­do alguna ayuda.

La segunda fuente de financiación más habitual entre las comunidades energéticas a nivel nacional ha sido los fondos propios, con un 63%, “valor similar al del año pa­sado”.

El resto de fuentes de financiación son ya de menor orden de magnitud: entidades financieras (32%); ayuntamiento (11%); préstamos colectivos (4%).

Actividades que desarrollan las CEs
La actividad más habitual en las comunida­des energéticas sigue siendo el autoconsumo fotovoltaico (hay 640 iniciativas). Pero las comunidades energéticas también desarro­llan o han declarado explícitamente su vo­luntad de desarrollar otras actividades. Así, el Observatorio ha detectado 172 iniciativas vinculadas a la movilidad; 160, relacionadas con la rehabilitación; casi 100 proyectos para el almacenamiento de energía y gestión; 80, vinculados a la energía térmica; y 79, a otras renovables.

En cuanto a los proyectos en funciona­miento, este segundo Observatorio muestra que el 18% de las comunidades energéticas tienen ya una instalación de autoconsumo operativa, siendo este –insiste– el proyecto energético mayoritario.

Ecodes y Redeia han detectado así mis­mo en todo caso “cómo se está avanzando también en actividades de movilidad soste­nible y de renovación energética de vivien­das”.

A pesar de ello –matizan–, el aumento de autoconsumos colectivos en funciona­miento en España “no lleva la misma cele­ridad que la implicación de la ciudadanía en la creación de las comunidades energéticas”.

Más de 27.000 personas y entidades son socias de una comunidad energética, según los Indicadores 2024 de Energía Común.

Los autores y su obra
Ecodes (Fundación Ecología y Desarrollo) se define como “una organización privada sin ánimo de lucro que trabaja desde 1992 para buscar cómplices en la ciudadanía, las orga­nizaciones de la sociedad civil, las empresas y las administraciones públicas, acompañán­dolos y ayudándoles para acelerar su transi­ción hacia una economía neutra en carbono, inclusiva, responsable y circular enmarcada en una nueva gobernanza, mediante la inno­vación y la creación de puentes y alianzas”.

Redeia es un operador global de infraes­tructuras esenciales y neutrales. Declara como objetivo el garantizar el suministro eléctrico y la conectividad en España y La­tinoamérica. Cuenta con cinco empresas, entre ellas, Red Eléctrica, operador trans­portista del sistema eléctrico español. Redeia participó en la puesta en marcha en 2021 de la primera comunidad energética rural en España, hito que tuvo lugar en Castilfrío de la Sierra (Soria). Bajo el nombre de Hacende­ra Solar, la iniciativa cubre en la actualidad parte de la demanda eléctrica del municipio.

El Informe de indicadores 2024 Obser­vatorio de Comunidades Energéticas se ha desarrollando con el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto De­mográfico a través de la convocatoria para el año 2024 de subvenciones en régimen de concurrencia competitiva “línea a” para el desarrollo de actividades para el interés gene­ral consideradas de interés sociales, en el ám­bito de la investigación científica y técnica y protección al medio ambiente en materias de competencia estatal.

II Informe de Indicadores de comunidades energéticas aquí

Este contenido ha sido originalmente publicado en la edición de papel de Energías Renovables, concretamente en la correspondiente al mes de septiembre de 2025, ER244, que ya tienes a tu disposición (en formato pdf) ahí debajo.

Pepe
Está claro que la cultura del lugar es un condicionante fundamental para el cooperativismo y el trabajo en equipo. No deja de ser ironico que Madrid que pide que siga la nuclear, y que no tiene una sola central térmica, a la vez vaya a la cola del autoconsumo comunitario por detrás de Alemania.
Baterías con premio en la gran feria europea del almacenamiento de energía
El jurado de la feria ees (la gran feria europea de las baterías y los sistemas acumuladores de energía) ya ha seleccionado los productos y soluciones innovadoras que aspiran, como finalistas, al gran premio ees 2021. Independientemente de cuál o cuáles sean las candidaturas ganadoras, la sola inclusión en este exquisito grupo VIP constituye todo un éxito para las empresas. A continuación, los diez finalistas 2021 de los ees Award (ees es una de las cuatro ferias que integran el gran evento anual europeo del sector de la energía, The smarter E).