El proyecto, pionero en el municipio, responde a un modelo de generación distribuida en el que la energía se produce cerca del punto de consumo, optimizando el uso de infraestructuras existentes y democratizando el acceso a las renovables. Las personas participantes podrán consumir la energía producida por la planta y verter los excedentes a la red, recibiendo la correspondiente compensación económica conforme a la normativa vigente.
La instalación, con una potencia nominal de 55 kW, aprovecha la cubierta del centro educativo para generar electricidad 100 % renovable destinada a hogares y empresas situados en un radio de hasta dos kilómetros. De este modo, personas que no disponen de espacio adecuado o de recursos para una instalación individual podrán acceder a energía solar local, reducir su factura eléctrica y disminuir su huella de carbono.
Más allá del ahorro económico directo, la planta solar comunitaria de Tazacorte incorpora una dimensión ambiental, social y educativa, ya que la generación de electricidad limpia contribuye a la reducción de emisiones y a consolidar la colaboración público-comunitaria al dar un uso colectivo y productivo a un edificio público. En el ámbito educativo, el alumnado del CEO Juan XXIII, que también se beneficiará del autoconsumo, contará con un recurso práctico para aprender sobre energías renovables y transición ecológica desde el propio centro.
Las personas interesadas en sumarse a esta iniciativa ya pueden asociarse a la cooperativa a través de la web oficial y, una vez dentro, acceder a toda la información necesaria para inscribirse en la planta solar de Tazacorte o en otros proyectos en marcha. Con este nuevo proyecto, Energía Bonita refuerza su compromiso con una transición energética justa, participativa y local en La Palma, apostando por un modelo energético limpio, democrático y al alcance del mayor número posible de personas.
