La comunidad energética de Getaria, TEK Getaria, en el País Vasco, ya es una realidad. Este proyecto pionero en el municipio permitirá aprovechar la energía solar para el autoconsumo colectivo, impulsando un nuevo modelo energético más limpio, democrático y justo. En total, 338 paneles solares distribuidos en tres edificios municipales —el frontón de Askizu, el polideportivo Sahatsaga y el frontón de Meagas— generarán energía para 253 familias y pequeños comercios de Getaria. La potencia total instalada asciende a 170 kilovatios (kW), ocupando una superficie de 871 m². Esta producción permitirá evitar la emisión de 71,4 toneladas de CO₂ al año, el equivalente a plantar 2.858 árboles anualmente.
Asimismo, la comunidad energética ha recibido una ayuda de casi 128.000 euros del Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa para llevar a cabo las instalaciones fotovoltaicas. El acto de inauguración, que ha tenido lugar en el Palacio Zarautz, ha contado con una gran participación de ciudadanos interesados en conocer de cerca esta innovadora iniciativa. Además, ha contado con la presencia diputado de Sostenibilidad, José Ignacio Asensio, que ha destacado que "la comunidad energética de Getaria ejemplifica cómo la ciudadanía, los ayuntamientos y las instituciones podemos sumar fuerzas para hacer realidad la transición energética desde lo local. TEK Getaria no solo reduce la dependencia de los combustibles fósiles, sino que coloca a las personas en el centro del sistema energético, facilitando el acceso a energía limpia y asequible".
Asensio ha puesto de manifiesto también que son 67 las comunidades energéticas activas en 59 municipios del territorio. "Nuestro objetivo es claro: que en 2027 todos los municipios de Gipuzkoa cuenten con su propia comunidad energética. No queremos dejar a nadie atrás en este proceso de cambio", ha añadido. TEK Getaria ha sido posible gracias a la colaboración entre el Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa, el Ayuntamiento y la ciudadanía organizada a través de la comunidad energética local. El modelo permite a las personas beneficiarias consumir energía solar sin necesidad de realizar ninguna instalación en sus hogares, compartiendo la producción generada en cubiertas públicas.
