“Están formadas por pequeños colectivos de hogares, empresas y entidades locales cercanos entre sí que se constituyen como entes jurídicos sin ánimo de lucro. Y es esta proximidad a los proyectos de energía renovable, de los que son propietarios, lo que les permite producir, consumir y gestionar su propia energía de una forma voluntaria, participativa y autónoma”. Así lo explican y así las presentan desde el departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa. Una apuesta firme y clara por este modelo democráctico y sostenible que aporta los siguientes tres beneficios a los miembros:
• Ser agentes activos del cambio hacia una nueva cultura energética.
• Un consumo energético más respetuoso con el medio ambiente: energía verde, kilómetro 0, 100% renovable y descarbonizada.
• Ahorro en la factura eléctrica en torno a un 25-30%.
Un proyecto que comenzó en el año 2020 y que a día de hoy ya cuenta con 67 comunidades energéticas activas, de las cuales 61 son ciudadanas y 6 son industriales. En total 59 municipios del territorio (de 88 en total) ya tienen una comunidad energética lo que se traduce en que el 70% de los municipios de Gipuzkoa cuentan al menos con una comunidad energética. La Diputación Foral de Gipuzkoa se ha fijado el objetivo de llegar a los 88 municipios en 2027. “El 70% de los municipios de Gipuzkoa ya cuenta con al menos una comunidad energética. Esto demuestra que la transición energética es posible si la impulsamos desde lo local, desde lo colectivo, con la ciudadanía en el centro. Nuestro modelo no solo busca impulsar instalaciones, sino también acompañar a la ciudadanía en todo el proceso”, asegura José Ignacio Asensio, Diputado de Sostenibilidad de Gipuzkoa. Actualmente, las comunidades energéticas del territorio benefician ya a unas 10.000 personas, que han conseguido reducir en torno a un 30% el coste de sus facturas energéticas.
Estos son algunos de los datos más significativos:
• 134 instalaciones
• 6 comunidades con sistemas de almacenamiento
• 3 comunidades con puntos de recarga
• 2 comunidades con coche eléctrico compartido
• 6,36 millones de euros en inversión
Y un proyecto que cuenta con la participación de la Oficina de Transformación Comunitaria (OTC), “una herramienta institucional, independiente y gratuita que busca empoderar a la ciudadanía de nuestro territorio para que pueda ser un agente activo del cambio hacia una nueva cultura energética”. Este es un servicio público que el Departamento de Sostenibilidad de la Diputación Foral ofrece a los hogares, pymes y entidades locales de cada municipio de Gipuzkoa para acompañarles, asesorarles y guiarles en su camino hacia la soberanía energética, impulsando la creación de comunidades energéticas locales: una forma de producción y consumo de energía 100% verde, sostenible, de kilómetro 0 y más económica.
