La comunidad solar de Paterna ha elegido un modelo de (1) no inversión y (2) vinculación de sus facturas a la comercializadora que le ha facilitado la instalación. La comercializadora asume la inversión (financia la obra, luego los usuarios no han de aportar capital alguno), la ejecuta (sin necesidad de que los vecinos tengan que ocuparse de nada en ese sentido) y, por fin, se ocupa a continuación de su operación y mantenimiento. A cambio, los comuneros vinculan sus facturas a esa comercializadora. Los vecinos, vecinas y empresas situadas en un radio de hasta 2 kilómetros de la instalación se convierten en “suscriptores solares”, y usan la energía generada -explica la empresa- sin necesidad de instalar equipos propios ni de realizar ningún desembolso. La comercializadora estima un ahorro de hasta un 50% en la factura eléctrica de cada comunero o comunera.
El director del Departamento de Transición Energética de Factorenergia, Antoni Franquesa (esa es la comercializadora que está detrás de esta Comunidad Solar), lo explica en estos términos: “la clave no es solo generar energía renovable, sino que esta llegue a quienes hasta ahora tenían barreras para acceder a ella, como pequeños negocios o ciudadanos en bloques de viviendas. Queremos que la transición energética -añade Franquesa- sea inclusiva, descentralizada y local, y Paterna es un ejemplo de que se puede hacer sin que el usuario tenga que preocuparse por la obra o la inversión”.
