Dentro de las fuentes renovables, y ciñéndonos a su evolución en España, a principios de 2025 se alcanzó un punto de inflexión: la potencia instalada de la energía solar ya supera a la eólica, convirtiéndose así en la principal tecnología del mix eléctrico.
Entre los factores que explican este hecho se encuentra la posibilidad de que los propios consumidores, bien sean empresas, viviendas o entidades de otro tipo, generen energía solar. El autoconsumo es una opción muy interesante a priori dado que los costes de instalación son cada vez más reducidos, lo cual acorta su período de amortización.
Control de inyección dinámico en gestores energéticos
Sobre el papel todo son ventajas, pero el autoconsumo también conlleva algunos retos que es preciso abordar y que, de hecho, están interrelacionados: toda instalación debe ser eficiente y el balance con la red ha de ser adecuado. Ambos factores se solucionan por medio del control de inyección dinámico, una tecnología que optimiza el flujo energético para mantener la estabilidad del sistema eléctrico y proteger los equipos conectados.
La precariedad que caracteriza a algunas instalaciones de red representa un problema que se manifiesta, por ejemplo, en forma de sobretensiones de línea en los inversores. El control de inyección dinámico regula en tiempo real la energía entregada a la red, evitando esos picos y asegurando que la planta opere dentro de un rango de tensión seguro. De esta manera, se prolonga la vida útil de los equipos electrónicos y se incrementa la eficiencia global, pudiendo generar hasta un 80% más de energía útil respecto a un sistema sin gestión dinámica.
Uno de los dispositivos más avanzados en este ámbito es el SLC Energy Manager de Salicru, un gestor energético inteligente que combina medición, control y conectividad en un único equipo. Gracias a su autoconfiguración de transformadores de intensidad, el proceso de instalación se simplifica notablemente, evitando errores en la alineación de fases o en el montaje de toroidales tanto en instalaciones monofásicas como trifásicas. Su conectividad, tanto por cable como por WiFi, ofrece acceso directo a la app Equinox y al portal web, donde el usuario puede monitorizar consumos, generación y balance energético en tiempo real.

Este control remoto contribuye a una gestión energética más precisa y automatizada, ajustando dinámicamente la producción y el consumo según las condiciones de cada momento. Otra funcionalidad destacada es la posibilidad de crear
comunidades energéticas, integrando varios dispositivos SLC Energy Manager en diferentes viviendas o consumos. Cada usuario puede visualizar sus consumos individuales y su parte proporcional de generación compartida, como si se tratara de una planta fotovoltaica particular.
Autoconsumo híbrido
El refuerzo de la seguridad, la calidad y la sostenibilidad de las instalaciones eléctricas en la actualización del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (REBT) se constata en aspectos como mejoras en la protección frente a sobrecorrientes y sobretensiones o la detección de arco en sistema fotovoltaicos. Esto nos da una idea de la enorme relevancia que han cobrado las energías renovables, y en concreto del autoconsumo.
La convergencia entre la nueva versión del REBT y el autoconsumo presenta exigencias y oportunidades. Por un lado, mayores niveles de protección y calidad; por otro, más facilidades que deberían impulsar una generación más limpia y sostenible.
Una excelente solución para marcar ambas casillas llega de la mano de los inversores híbridos, que están llamados a cobrar un mayor protagonismo en esta nueva etapa. Un inversor híbrido, capaz de efectuar una conversión bidireccional (DC/CA y CA/DC) tiene varios modos de funcionamiento con el fin de garantizar el suministro tanto de forma independiente, incluso almacenando la energía sobrante en una batería, como suministrándola a la red.
Por tanto, un inversor de este tipo es capaz de gestionar de manera inteligente la potencia suministrada por los paneles solares en función de los requisitos de la instalación en cada momento. Salicru ofrece nuevas baterías residenciales e industriales que constituyen el complemento esencial de los sistemas de autoconsumo híbrido, al permitir almacenar la energía solar generada y optimizar su uso en función de la demanda. Basadas en tecnología de Litio-Ferrofosfato (LiFePO₄), ofrecen alta seguridad, durabilidad y eficiencia, con hasta 6.000 ciclos de carga y descarga y una garantía de 10 años.
Su diseño modular y escalable facilita la adaptación a cualquier necesidad energética, desde viviendas unifamiliares (con capacidades de 5 a 20 kWh, ampliables hasta 60 kWh) hasta grandes instalaciones industriales (25 a 60 kWh por módulo, configurables hasta 360 kWh). Además, incorporan sistemas de gestión inteligente (BMS), conectividad WiFi y Ethernet, y opciones de instalación interior o exterior con protección IP65, climatización y sistemas de seguridad integrados, garantizando un rendimiento óptimo, ampliable y seguro en cualquier entorno.
Aprovechar instalaciones solares a través de revamping
El aumento de la capacidad de producción pasa por la construcción o expansión de las instalaciones solares, pero también por un aspecto más discreto pero muy relevante: la modernización de las instalaciones existentes con el objetivo de optimizar su eficiencia y prolongar su vida útil.
Este proceso de actualización se denomina revamping y es clave para consolidar la transición energética al facilitar la modernización de infraestructuras que permitan generar energía de forma limpia y sostenible. Uno de los principales objetivos de esta modernización tecnológica es prolongar la vida útil de las instalaciones, algunas de las cuales tienen ya décadas.
Esto significa que los componentes y los equipos que se encuentran operativos ya se han quedado obsoletos, no funcionan bien o existen opciones que no solo ofrecen más prestaciones, sino también una mayor eficiencia y, todo ello, probablemente a un precio más bajo.
Los inversores solares de nueva generación juegan un papel fundamental en el revamping, ya que permiten mejorar notablemente el rendimiento de las instalaciones sin necesidad de sustituir toda la planta.
Un ejemplo de esta evolución es el nuevo Salicru Equinox2 T-RV, una solución integral diseñada específicamente para la renovación de plantas solares con inversores antiguos que trabajaban con configuraciones de una única línea de alta intensidad. Este modelo se adapta perfectamente a dichas instalaciones, simplificando su actualización sin necesidad de grandes modificaciones.
El Equinox2 T-RV destaca por su eficiencia de conversión cercana al 98%, su diseño ligero y compacto que facilita la instalación y el mantenimiento, y su amplio rango de temperatura de trabajo que garantiza un funcionamiento estable incluso en condiciones exigentes.
Incorpora además protección de sobretensiones en DC y AC, componentes de Carburo de Silicio (SiC) de última generación y una disposición térmica optimizada que mejora la disipación del calor y alarga la vida útil del equipo.
Está disponible en versiones de 33, 60 y 100 kW, ofreciendo flexibilidad y compatibilidad con diferentes tipos de planta, junto con las funciones de monitorización remota.
