La Junta de Andalucía abre hoy, 12 de noviembre, el plazo para que las empresas andaluzas y del sector industrial agroalimentario puedan solicitar las subvenciones a fondo perdido "para inversiones en eficiencia energética y uso de renovables en edificios y procesos productivos". El programa de ayudas está dotado con un presupuesto de 44,65 millones de euros de "incentivos cofinanciados con fondos Feder". Entre las actuaciones beneficiarias podrán encontrarse las susodichas (biometano, geotermia, solar térmica, etcétera) y, así mismo (y tal y como reza el titular), las instalaciones para autoconsumo solar, o para (en la terminología de la Junta) "las instalaciones renovables de autoconsumo eléctrico, fotovoltaico o eólico, con o sin almacenamiento". Las ayudas, que podrán ser solicitadas hasta el 30 de septiembre de 2027 o hasta el agotamiento de fondos, se enmarcan en la Orden de incentivos para el uso eficiente de la energía (INEA), y serán gestionadas por la Agencia Andaluza de la Energía, adscrita a la Consejería de Industria, Energía y Minas.
A ellas pueden optar, como adelantábamos, los autónomos, micropymes, pequeñas, medianas y grandes empresas, además de empresas de servicios energéticos y, "siempre que realicen actividad económica", las comunidades de energía renovable o comunidades ciudadanas de energía y comunidades de propietarios. En cuanto a las solicitudes, deben realizarse de manera telemática a través del siguiente enlace.
Este nuevo programa, con el que la Junta quiere poner un "foco especial" en la cadena agroalimentaria, viene a complementar -informa el Ejecutivo andaluz- los 83,64 millones de la línea de mejora energética del programa cadenas de valor industrial destinado exclusivamente a determinados sectores industriales, cuyo plazo para la solicitud de ayudas comenzó el pasado 10 de octubre y que se encuadra en los Incentivos integrados de competitividad y energía, Incea.
Renovables
Según la Agencia Andaluza de la Energía, las nuevas ayudas quieren apoyar la incorporación de instalaciones y equipamiento nuevo, "tanto en edificios como en procesos e instalaciones", que usen energía solar térmica, biomasa, biolíquidos, biogás, biometano y otros gases renovables que provengan de la biomasa; o aerotermia, hidrotermia y geotermia que satisfagan el consumo de energía térmica; o instalaciones renovables de autoconsumo eléctrico, fotovoltaico o eólico, con o sin almacenamiento.
En el caso de inversiones para energías renovables en los procesos productivos, las instalaciones deben suministrar energía necesariamente para dichos procesos, así como, opcionalmente, también para el consumo de energía de los edificios donde se desarrollen estos. Para estas tipologías de proyectos -concreta la Agencia- el incentivo base se sitúa en el 35%, pudiendo llegar hasta el 65% en el caso de pequeñas empresas, micropymes y autónomos, hasta el 55% para medianas empresas y hasta el 45% para las grandes.
También se incentivan actuaciones que mejoren la eficiencia energética de los edificios no residenciales de las empresas, con ayudas del 45% de la inversión que pueden llegar hasta el 55% para las medianas empresas y del 65% para las pequeñas, micropymes y autónomos. La finalidad -explican desde la Agencia- es optimizar la envolvente térmica, así como respaldar la adquisición de equipos nuevos para sus instalaciones de climatización, agua caliente sanitaria e iluminación, siempre que con estas mejoren la calificación energética y a la vez reduzcan, al menos, un 20% el consumo de energía primaria no renovable. Las grandes empresas están excluidas de esta tipología de actuación.
Eficiencia
El programa financia, asimismo, inversiones en eficiencia energética para la mejora de procesos e instalaciones, subvencionándose la renovación de equipos y tecnologías por otras de una mayor eficiencia, la mejora del diseño de procesos incluyendo el transporte interno de materias primas y productos, equipos e instalaciones para facilitar la recuperación de calor para producción de energía térmica o eléctrica, o la implementación o mejora de sistemas de gestión energética.
Estas acciones deben ir encaminadas a reducir el consumo de energía primaria en, al menos, un 10% en los procesos sobre los que se realice la actuación incentivada, así como de las emisiones de CO2. Para este tipo de actuaciones, el porcentaje de incentivo es de hasta un 60% para pequeñas empresas, micropymes y autónomos, un máximo del 50% para las pymes y autónomos y hasta el 40% para las grandes empresas, oscilando el incentivo base entre el 30 y el 40% en función del tipo de beneficiario.
"Con el objetivo de facilitar el acceso a las ayudas, se ha contemplado -explican desde la Agencia- la posibilidad de un pago anticipado para incentivos superiores a 15.000 euros del 15% del incentivo, pudiendo ser del 40% si se presta garantía otorgada por un banco, sociedad de garantía recíproca u otra entidad financiera, así como de recibir un pago parcial de hasta un 50% del incentivo concedido para incentivos superiores a 15.000 euros".
Talleres telemáticos y jornadas provinciales
Con el objetivo de dar a conocer las líneas de actuaciones incentivadas en el Programa de “Sector empresarial y cadena agroalimentaria”, así como el contenido de la auditoría a aportar para poder optar a las ayudas, y familiarizar a los posibles beneficiarios con la metodología y el funcionamiento de la herramienta informática a través de la cual se solicitan las ayudas, la Agencia Andaluza de la Energía está realizando talleres virtuales y jornadas presenciales.
Pasado mañana se celebra un taller virtual. Las tres jornadas presenciales tendrán lugar los días 25 de noviembre, en Jaén; 26, en Córdoba; y 28, en Almería. La inscripción a todas estas sesiones se puede realizar a través de la página oficial de la Agencia Andaluza de la Energía.
