La empresa energética española, Bornay, plantea que el autoconsumo mediante sistemas híbridos de energía eólica y solar puede facilitar esta transición hacia el teletrabajo en entornos rurales. En estos casos, disponer de electricidad de forma autónoma resulta clave para garantizar el funcionamiento de ordenadores, iluminación, climatización y otros dispositivos necesarios para mantener la actividad profesional diaria.
Energía para trabajar lejos de la red eléctrica
En viviendas situadas fuera de la red eléctrica convencional, la disponibilidad de energía suele ser el principal obstáculo para desarrollar una actividad laboral remota. Según explica Juan de Dios de Bornay, CEO de la compañía, la combinación de aerogeneradores y paneles solares permite generar suficiente energía para mantener la actividad doméstica y profesional durante toda la jornada.
Un ejemplo de instalación para una vivienda aislada podría incluir un aerogenerador Bornay Wind+ 13 o 13+, nueve paneles solares fotovoltaicos de 450 Wp y una batería de entre 25 y 30 kW, capaz de almacenar energía para garantizar el suministro continuo. Este tipo de sistema permite cubrir el consumo habitual de una vivienda desde la que se teletrabaja sin depender de la red eléctrica.
La tecnología no se limita al ámbito doméstico. La empresa ha desarrollado proyectos similares en distintos lugares del mundo, desde estaciones meteorológicas en Finlandia hasta granjas aisladas en Estados Unidos o instalaciones de telecomunicaciones en zonas montañosas de Croacia. También se han aplicado en viviendas rurales españolas, como un cortijo en Cádiz.
Soluciones para empresas y proyectos remotos
El uso de instalaciones híbridas renovables también abre oportunidades para empresas que operan en lugares con escasa infraestructura energética. Entre las aplicaciones posibles se encuentran la monitorización agrícola, la videovigilancia en áreas remotas, instalaciones temporales en obras, proyectos científicos o sistemas de telecomunicaciones.
Algunas compañías, de hecho, ya estudian la posibilidad de subvencionar sistemas de eficiencia energética para sus empleados, con el objetivo de facilitar el teletrabajo desde ubicaciones rurales y reducir al mismo tiempo el impacto ambiental.
Según Bornay, estas soluciones pueden contribuir a disminuir la huella de carbono de la actividad laboral incluso hasta un 100 %, al sustituir generadores de combustión por fuentes renovables como el sol y el viento.
Autonomía energética y sostenibilidad
Entre las principales ventajas de estos sistemas destaca la autonomía energética total, al no depender de la red eléctrica convencional. A ello se suma la facilidad de instalación —sin grandes obras— y la continuidad del suministro gracias al almacenamiento en baterías, que permite mantener el consumo incluso durante la noche o en días nublados.
Desde su sede bioclimática en Castalla (Alicante), Bornay impulsa un modelo basado en la generación distribuida de energía renovable. La empresa fabrica aerogeneradores de entre 600 W y 5,5 kW destinados tanto al autoconsumo doméstico como a proyectos comerciales, y tiene presencia en más de 80 países.
Para su director ejecutivo, el desarrollo del autoconsumo renovable puede jugar un papel importante en la transición energética. Con el respaldo empresarial y un marco regulatorio favorable, afirma, existe una oportunidad realista de avanzar hacia los objetivos de sostenibilidad marcados en la Agenda 2030.
En un escenario donde la digitalización permite trabajar desde casi cualquier lugar, la combinación de conectividad y energías renovables podría convertir al medio rural en un nuevo espacio para la actividad profesional, reduciendo al mismo tiempo la dependencia energética y el impacto ambiental.
