El casi finalizado 2025 ha sido un año de avances decisivos que ponen de relieve el papel estructural que la bioenergía y la bioeconomía están llamadas a desempeñar en la transición energética y en la competitividad industrial de España. La incertidumbre permanente en precios y suministro de combustibles fósiles, marcada por las tensiones geopolíticas globales, refuerzan la necesidad de avanzar hacia una mayor autonomía energética europea.
Un sector que se afianza en la transición energética
En 2025, la bioenergía ha vuelto a demostrar madurez y relevancia estratégica. En el ámbito de los gases renovables, el 5º Salón del Gas Renovable reunió a más de 250 empresas y cerca de 4.000 profesionales, confirmando que biogás y biometano ya son una realidad industrial en auténtica expansión. Con unas 20 plantas de biometano operativas y más de 270 proyectos en tramitación, España puede ser el principal destino de inversión privada en los próximos años.
La biomasa sólida consolida su estabilización tras la crisis de 2022. Los precios del pellet, la astilla y el hueso han mostrado una competitividad notable frente al gas, el gasóleo y la electricidad, reafirmándose como la opción térmica más estable para hogares e industrias. El mercado reclama ahora seguridad normativa y mensajes claros que permitan planificar inversiones y consolidar la recuperación.
Bioenergía y prevención de incendios
2025 deja una evidencia incuestionable: sin gestión forestal activa es imposible reducir la intensidad de los incendios. Con más de 400.000 hectáreas quemadas, el diagnóstico técnico es unánime: debemos movilizar más biomasa de forma sostenible para disminuir la carga de combustible en los montes. La bioenergía permite transformar ese excedente en energía renovable, actividad económica rural y paisajes menos vulnerables. Destaca, además, el reconocimiento de SURE del bajo riesgo en producción forestal no sostenible de los montes españoles, que simplifica la certificación para las empresas y refuerza la credibilidad de nuestra gestión forestal ante Europa.
Redes de calor: infraestructura estratégica
El número de redes de calor con biomasa sigue creciendo, aunque aún lejos del ritmo deseable: 584 instalaciones, 42.000 viviendas conectadas y 248.000 toneladas de CO₂ evitadas al año. Para acelerar su despliegue, desde Avebiom hemos planteado medidas como ventanilla única, incentivos, IVA reducido y un mayor impulso a la colaboración público-privada. Este año hemos subrayado también el valor de las microrredes rurales; utilizando astilla local son instalaciones capaces de transformar la economía y la vida comunitaria de numerosos municipios, combinando transición justa, empleo y gestión forestal.
Bioeconomía: innovación que arraiga en el territorio
En 2025 hemos reforzado la bioeconomía rural como vector de resiliencia, impulsando la Red Europea de Bioeconomía Rural (thERBN) para facilitar la transferencia de soluciones que permitan valorizar restos agrícolas, ganaderos y forestales. En este marco hemos contribuido a redactar guías prácticas para que cooperativas y pymes documenten y difundan innovaciones replicables en sus territorios.
El Premio Nacional a la Bioeconomía Circular Rural destacó este año soluciones como el tratamiento biológico de purines o la obtención de nanopartículas de hierro a partir de alpechín, ejemplos que muestran cómo la innovación convierte subproductos en recursos de alto valor.
Especial atención hemos dedicado al biochar, cada vez más reconocido por su capacidad para capturar carbono y regenerar suelos. Las sesiones técnicas de Expobiomasa confirmaron su creciente interés agronómico e industrial. También estuvieron presentes los biocarburantes avanzados (bioetanol, HVO y biometano para movilidad), que deberían ganar protagonismo como soluciones maduras que reducen emisiones aprovechando la infraestructura existente.
Regulación: RED III y nueva normativa
La entrada en vigor de RED III supone nuevos requisitos de sostenibilidad y trazabilidad en el uso de la biomasa, pero también la oportunidad de reforzar la confianza en el sector. SURE y MIiteco explicaron durante Expobiomasa las herramientas previstas para facilitar la adaptación a las empresas. Desde Avebiom estamos acompañando a empresas y operadores en este camino. Otros cambios relevantes, como el nuevo marco para la cogeneración con biomasa o la normativa que permite camiones de hasta 44 toneladas, refuerzan la competitividad logística de toda la cadena de valor.
Un sector unido, innovador y con impacto real
Pienso que es claro que bioenergía y bioeconomía no son alternativas, sino pilares esenciales para avanzar hacia la autonomía energética, mejorar la competitividad industrial, gestionar mejor el territorio y contribuir a la acción climática en nuestro país. Desde la calefacción doméstica hasta la gran industria, desde el olivar a los proyectos forestales, desde las redes de calor hasta la innovación agraria, la biomasa está aportando ya soluciones reales y replicables.
Por último, destacaría uno de nuestros proyectos más significativos de 2025: la segunda fase de Biomasa en tu Casa, que ha comenzado su recorrido por 250 municipios para acercar a la ciudadanía una visión moderna y rigurosa de la bioenergía.
En definitiva, España dispone de recursos, tecnología y talento para hacer de la bioenergía y la bioeconomía dos pilares de su transición energética. En 2026 queremos estrechar aún más la colaboración entre todos los actores del sector, sumar fuerzas y construir una voz compartida que nos permita ganar presencia y mejorar la percepción social de nuestro trabajo.
Seguiremos trabajando, juntos, para que así sea.
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