La empresa calcula que Logrosán consumirá alrededor de 275.000 toneladas métricas de biomasa al año, "procedente mayoritariamente de residuos forestales". La recogida de los mismos -destacan desde Acciona- contribuirá a una gestión activa del monte, "reduciendo la carga de combustible y, con ello, el riesgo de incendios en la zona y, sobre todo, su virulencia".
Acciona Energía fue adjudicataria de la construcción, operación y mantenimiento de la planta de biomasa de Logrosán en la tercera subasta para el otorgamiento del régimen económico de energías renovables convocada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el reto Demográfico, lo que le garantiza un precio de venta de la electricidad que la planta produzca durante 20 años.
El discurso de Acciona
«La biomasa es una fuente de energía renovable, gestionable y síncrona, capaz de operar de forma continuada y de aprovecharse en momentos de picos de demanda, por lo que aporta inercia y estabilidad a la red. Asimismo, es una de las fuentes energéticas que más empleo generan, impulsando el desarrollo rural y la dinamización de cadenas de valor locales (...). Un tercio de los ingresos derivados de la actividad [de la planta de Logrosán] retornará directamente al territorio en forma de servicios, contratación de personal y compra de insumos. En un entorno rural marcado por la despoblación y la falta de alternativas industriales, la biomasa se convierte así en un auténtico foco de dinamización económica»
Según la compañía, durante la fase de construcción, la planta de Logrosán ha generado "más de 400 puestos de trabajo", mientras que "la operación y el mantenimiento de la planta requerirán unos 30 empleos directos en plantilla, a los que se suman los más de 900 autónomos y pymes de los sectores agroforestal y del transporte que participarán en la cadena de valor". De estos, unos 200 empleos directos -estima Acciona- están vinculados a la valorización de podas, monte bajo y residuos forestales, "una cifra equivalente a disponer de unos 200 bomberos forestales trabajando todo el año en tareas de gestión y prevención forestal en la región".
Por otro lado
Acciona Energía ha puesto además en marcha en la zona "una serie de iniciativas para reforzar el tejido socioeconómico". Entre ellas, la empresa destaca un proyecto para revitalizar la cooperativa de aceite de oliva Del Campo San Mateo, la instalación de un sistema de autoconsumo fotovoltaico en una cooperativa de ganaderos y la concesión de ayudas económicas para facilitar la adquisición de maquinaria a los proveedores de biomasa.
Acciona Energía -explica en su perfil corporativo- cuenta con más de 25 años de experiencia en el ámbito de la biomasa, experiencia que abarca todos los eslabones de la cadena de valor: "desde el diseño y la construcción de las plantas hasta su operación y mantenimiento, incluyendo la gestión del suministro". Esta trayectoria -continúa la empresa- se apoya en una red de proveedores consolidada, "en algunos casos, ya en tercera generación", y en la incorporación de "tecnologías avanzadas de monitorización, control digital, diagnóstico predictivo, optimización de calderas y sistemas de reducción de emisiones de alta eficiencia". Todo ello -concluye- permite "maximizar el rendimiento energético, reducir paradas no programadas y garantizar el cumplimiento de los más altos estándares ambientales".
La compañía fue pionera en el sur de Europa con la puesta en marcha de la planta de biomasa de Sangüesa (30 MW) en 2002, a la que siguieron las instalaciones de Briviesca (16 MW) y Miajadas (15 MW).
