La instalación ocupa 64 hectáreas y posee una capacidad de tratamiento para una población equivalente de 1,6 millones de habitantes y 4,5 metros cúbicos de agua por segundo. Acciona llevará a cabo una transferencia de tecnología durante cuatro años. Según fuentes de la empresa, será la primera instalación de Brasil en la que se aplique esta técnica, tras Estados Unidos, España y Alemania.
Desde Acciona Agua pretenden conseguir la disminución de emisiones de dióxido de carbono de la planta y la reducción del consumo de energía eléctrica. “Cuando se complete la transferencia de tecnología a Copasa -empresa mixta responsable de la gestión del abastecimiento y saneamiento del Estado de Minas de Gerais- ésta ahorrará 1,5 millones de euros anuales de gasto de energía eléctrica en la depuradora y evitará arrojar al medio 6.400 toneladas anuales de CO2”, concluyen en Acciona.
