El cultivo del olivar es la principal fuente de producción de biomasa, ya que con 800.000 tep/año supone más de la mitad del total aportado por los residuos agrícolas (1,4 millones de tep/año) y la primera del total de desechos orgánicos aprovechables. El resto de materias agrícolas procederían del cultivo de girasol, algodón y frutales.
Por debajo de las cifras aportadas por el olivar y otros cultivos, están las de los residuos de industrias agrícolas y forestales, con 650.500 tep/año; los cultivos energéticos, con 617.600 tep/año; las materias biodegradables de residuos sólidos urbanos, lodos de depuradoras, residuos ganaderos y otros pertenecientes a la industria agroalimentaria, con 609.000 tep/año; y, por último, los residuos forestales, con un potencial de 136.000 tep/año.
En la actualidad, Andalucía cuenta con 15 plantas con una potencia de 164 MW, lo que le permite aportar el 30% del total nacional en este sector. Las plantas (dos en Almería, ocho en Córdoba, una en Huelva, dos en Jaén y dos en Málaga) utilizan principalmente restos de cultivos de invernadero, orujo, orujillo y madera.
