El máximo subsidio que otorga el fondo es de un millón de euros por proyecto y nunca debe rebasar del 50% de los costes en el caso de las empresas y del 75% en otro tipo de inversores. Con estas premisas, consorcios de Mali (dos proyectos), Tanzania, Mozambique, Sudáfrica, Zambia, Indonesia (dos proyectos), Colombia y Brasil han obtenido una financiación extra para proyectos que promueven la producción sostenible de biomasa con fines energéticos.
Biogás, sorgo y jatropha
El propio Maartje Op de Coul, destacaba algunas de estas iniciativas: “un proyecto en Brasil para la certificación de la cadena de producción de etanol de caña de azúcar, centrado en gran medida en los aspectos sociales; un productor de aceite de palma en Colombia que captura metano de las aguas residuales para generar energía para su planta; un proyecto en Malí, donde una institución del Gobierno ha centrado sus trabajos en la biomasa sostenible; y la introducción de un cultivo con fines energéticos también sostenibles en Indonesia: el sorgo dulce, un cereal tropical que contiene mucha azúcar."
Aparte de los proyectos mencionados por Op de Coul, hay otro en Indonesia destinado a aprovechar las emisiones de metano de las plantas de aceite de palma y así sustituir la energía procedente de los combustibles fósiles; cuatro centrados en Jatropha curcas en Mali, Tanzania, Mozambique y Zambia; y, por último, uno en Sudáfrica que también busca certificar como sostenible todo el proceso de producción de biogás a partir de residuos.
Más información:
www.senternovem.nl/globalsustainablebiomass/
