Los fabricantes de pellets esgrimen los datos del Tercer Inventario Nacional Forestal, según el cual se aprovechan 14 millones de m3 anualmente, un 30% de una posibilidad total de corte (45 millones de m3). “Esto es así –afirma Carles Vilaseca– en uno de los estados con mayor dependencia energética de la Unión Europea”. Con estos datos, Vilaseca lo deja claro: “Es necesario movilizar más biomasa y mejorar los canales de acceso a la misma; la apertura del sector forestal a nuevos mercados revalorizará una materia prima que hasta ahora no ha recibido la importancia que merece, y ninguno de los actores implicados puede frenar la libre competencia de la que, afortunadamente, goza nuestra economía”.
Indispensable para revitalizar a los sectores forestal y agrícola
Carles Vilaseca aprovecha para realizar, por un lado, un diagnóstico ambiental de la situación: “La deficiente gestión forestal en nuestro país y el abandono de las actividades agrarias tradicionales propician, junto a los cambios en las temperaturas ocasionados por la emisión de gases de efecto invernadero, el aumento del riesgo de incendios forestales”. Por otro, analiza los factores socio-económicos: “nos encontramos ante un contexto de profunda crisis económica, donde seis de cada diez hectáreas son agroforestales y donde, lamentablemente, durante los últimos treinta años se ha abandonado al sector primario de secano y a nuestros bosques a poco menos que a la supervivencia”.
Apropellets concluye su comunicado con un llamamiento a orientar parte de la política energética a sacar el máximo partido “a esos recursos energéticos que se derivan de la fotosíntesis, a los recursos renovables de la biomasa, y para ello debemos conocer cuáles son realmente las posibilidades que nos brinda cada territorio”. Para Carles Vilaseca, “todo esto será posible si la administración pública y la sociedad en general entienden que no podemos vivir más tiempo en un sistema económico que está de espaldas a su inmenso patrimonio agroforestal”.
