Javier Díaz, presidente de la asociación, resalta que “la clara intención de apoyo a la biomasa térmica (dentro del PANER) está basada en la cooperación con el IDAE y el Ministerio de Industria, y queda reflejada en puntos como el relativo a la certificación y sistemas de calificación de instaladores de calderas y estufas de biomasa, porque la formación y homologación son factores a tener muy en cuenta para el correcto desarrollo del sector”. El PANER apunta que, aunque el Catálogo Nacional de las Cualificaciones Profesionales no recoge una específica para calderas y estufas de biomasa, sistemas geotérmicos superficiales y bombas de calor a pequeña escala, “existen otras de ámbito más generalista que podrían encajar total o parcialmente dentro de las competencias necesarias para ejercer la profesión“.
Más distric heating y menos calderas individuales
Otro de los puntos más valorados desde Avebiom es el que hace mención al desarrollo de infraestructuras para la calefacción y refrigeración distribuidas en zonas urbanas, en el que se propone un cambio desde la instalación de calderas individuales (lo más habitual en la actualidad) a instalaciones colectivas más eficientes. El borrador del PANER destaca la labor que hace el Gobierno y las agencias regionales de la energía en la difusión y justificación de esta solución entre los responsables municipales, “incluyendo un modelo de ordenanza municipal que recoge el régimen jurídico y de relaciones entre administración local y promotores del sistema y de edificaciones”.
El propio texto del PANER reconoce que, con un incremento de 250 MW de potencia térmica en 2020, “la contribución de grandes instalaciones de biomasa, energía solar o geotermia a los sistemas de calefacción y refrigeración urbanas, no será relevante”. “En cambio –concluye– la participación a través de pequeñas redes del orden de 5 MW, principalmente de nueva creación, puede ser más significativa”.
Una ordenanza del tipo de la solar térmica para la biomasa
Por último, Javier Díaz ve otro aspecto positivo en el punto que habla de los sistemas de apoyo al fomento de la utilización de energía procedente de fuentes renovables en la calefacción y refrigeración. En concreto, destaca los sistemas ya aprobados, “como Biomcasa, Geocasa y Solcasa, además de otro que saldrá en breve dedicada a la calefacción distribuida”. Aunque el PANER no se moja con datos ni fechas concretas sí que habla de mejorar sistemas que hasta ahora no se han aplicado con todo el rigor, como son el Reglamento de Instalaciones Térmicas en la Edificación y el Código Técnico de la Edificación, además de impulsar ordenanzas municipales, programas de financiación y sistemas de incentivos al calor renovable.
En el caso concreto de las ordenanzas municipales se resalta el precedente de lo ocurrido con la solar térmica. “Dado el éxito de este modelo de ordenanza –se afirma en el borrador– se pretende elaborar un modelo similar que incluya otras energías renovables, como la biomasa y las redes urbanas de calefacción centralizada, siendo un punto importante para el impulso de las aplicaciones térmicas, especialmente en municipios rurales pequeños o medianos vinculados a los recursos”.
En cuanto a los objetivos, Javier Díaz no esconde que “son, como en toda la biomasa, escasos, pero estamos trabajando en adecuarlos a la realidad de lo que pasa con la biomasa térmica en España, con la información que recogemos en el Observatorio de Instalación de Calderas de Biomasa. La interlocución con los responsables es fluida y clara la apuesta por su desarrollo“. Recientemente, Avebiom dio a conocer algunos datos como resultado de sus seis años de trabajo con 154 socios, entre los que se encontraban un volumen de negocio de 2.300 millones de euros y más de 5.000 empleos generados. Sin duda, una buena información de base para seguir en esa apuesta.
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www.avebiom.org
