Otros datos aportados son el consumo de materia prima, que será de unas 176 toneladas de biomasa forestal al año, y el ahorro de emisiones de CO2, que superará las 110 toneladas. La planta cuenta para su instalación con un presupuesto inicial de 173,500 euros y dispondrá de un gasificador de diseño y fabricación catalanes, lo que según el comunicado del Departament de Medi Ambient “favorece la introducción de mejoras en el aprovechamiento energético, tanto en el diseño como en la operatividad”.
Se construirá una segunda planta piloto en el Solsonès
Una de las mayores ventajas con las que contará la planta será la disponibilidad y proximidad a las zonas de abastecimiento de materia prima . “En este sentido, la situación es idónea, ya que el plantel de Sant Feliu de Buixalleu se encuentra a caballo de las sierras del Montseny y del Montnegre-Corredor, de donde espera proveerse de biomasa forestal”, añaden desde el departamento.
Por último, las mismas fuentes confirman que la iniciativa forma parte de un proyecto más amplio que cuenta con la participación del Centro Tecnológico Forestal de Cataluña (CTFC). Fruto de un convenio firmado entre el CTFC y Forestal Catalana se quiere fomentar el consumo de biomasa forestal y promover alternativas de rentabilidad en los bosques, desarrollándose y diversificando los aprovechamientos. Asimismo, se quiere fomentar la instalación de plantas de cogeneración de electricidad y calor de pequeña y mediana potencia, analizar su viabilidad con la instalación de dos plantas piloto (una, la de Sant Feliu de Buixalleu, y otra en la comarca del Solsonès, en Lleida), conocer las mejores tipologías de biomasa forestal para la producción de energía, y fomentar líneas de I+D para el desarrollo de estas tecnologías.
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