La inversión media por instalación suele ser de unos 500 euros en total, pero lo más importante es que los campesinos ahorran hasta 100 euros al año en carbón y mejoran sustancialmente su calidad de vida con instalaciones más seguras y menos contaminantes. Además, el programa no solo busca una manera eficiente de generar energía para autoconsumo, si no también de reducir la carga de residuos y mejorar las explotaciones agrícolas y ganaderas. Para grandes explotaciones, algunos préstamos superan los 150.000 euros.
El biogás, parte importante de la Ley de Energía Renovable
Gracias al programa, en el que además del Gobierno chino y el BAD participa el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, en sus siglas en inglés), los agricultores reciben apoyo técnico y preparación para que la producción del biogás se haga de forma segura y sostenible. Según Liu Wenyong, director adjunto de la Oficina de Energía Rural de Shanxi, “a través de los proyectos de biogás del BAD hemos preparado a más de 9.000 personas; el 60 por ciento son mujeres, ya que son las principales usuarias del biogás para cocinar y otros fines en sus hogares”.
Según estadísticas publicadas en el diario China Daily, 26 millones de hogares en China utilizaban biogás para cocinar y calefacción a finales de 2007. El número aumentó a 31 millones a finales de 2008. Esta apuesta resulta necesaria para alcanzar los objetivos de reducción de emisiones contaminantes en zonas rurales. China promueve el desarrollo del biogás como parte de la Ley de Energía Renovable, que entró en vigor el año pasado, y de su Programa de Desarrollo de Energías Renovables a Medio y Largo Plazo.
