Este ha sido uno de los datos aportados por Sheila Rodríguez del Moral durante la presentación, esta mañana en Madrid, de la nueva imagen y nombre de Aserma, una asociación que desde 1999 gestiona los residuos y subproductos de madera. En definitiva, Aserma se une al resto de actores vinculados de alguna manera con la bioenergía a la hora de solicitar un mayor apoyo para potenciar el uso de la biomasa en este campo. “Dentro de la biomasa –explicó Rodríguez del Moral–, el material con el que nosotros trabajamos recibe la prima más baja en el régimen especial establecido por el real decreto 661/2007, por debajo de los cultivos energéticos, cuando tenemos una materia prima al alcance de la mano que es la mejor opción para producir tanto energía térmica como eléctrica”.
Regular en usos térmicos y mal en los eléctricos
La secretaria general de Aserma reconoce que, sin llegar a los niveles de otros países europeos, se avanza más en el uso térmico que en el eléctrico, con el hándicap añadido en el último de contar con proyectos a largo plazo. Los últimos datos sobre el consumo de madera recuperada pertenecen a 2008, y en ellos se aprecia que todavía es la fabricación de tableros la que domina con diferencia, con casi el 70%. El uso térmico (12%) aparece en segundo lugar, y el eléctrico (2%) entre los últimos. No obstante, según las previsiones estimadas por Aserma, el uso térmico ha incrementado su porcentaje sustancialmente en los últimos dos años.
“En Europa hace tiempo que los usos térmicos y eléctricos suponen una parte importante del destino de las biomasas, pero aquí vamos con retraso, máxime si tenemos en cuenta que somos deficitarios en energía”, añadió Sheila Rodríguez del Moral. No es la primera vez que se ponen sobre la mesa los nombres de Alemania, Austria, Finlandia o Suecia para demostrar que es posible aprovechar al máximo la biomasa residual de bosques y empresas forestales y madereras.
En general, las empresas asociadas a Aserma gestionaron 528.000 toneladas de biomasas de madera en 2008, lo que supuso una caída del 30% con respecto a 2007. Para Sheila Rodríguez del Moral “este descenso es achacable al freno en la construcción”. La fabricación de muebles, la carpintería y las obras son tres de las principales fuentes de producción de residuos de madera, junto a palets y podas.
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www.aserma.org
