La construcción de la planta no es inminente, ya que el acuerdo comprende inicialmente diversos análisis de viabilidad para evaluar los recursos disponibles, tanto en la comarca de Cieza como en la del Noroeste de la Región de Murcia. Para ello, se estudiarán las condiciones de aprovechamiento y las características de la biomasa en origen, tanto agrícola como forestal, los trabajos de campo necesarios para validar la disponibilidad de la materia prima en las zonas de estudio y el diseño de la logística más adecuada para la recogida, transporte, acondicionamiento y almacenamiento de la biomasa.
Solución al problema de los residuos de poda
Una vez superados todos estos pasos, se procederá a la construcción de la planta de 16 MW de potencia, en la que se estima que se utilizarían 100.000 toneladas de biomasa al año. También se prevé que su desarrollo genere unos 300 nuevos empleos en la zona y, como dice el comunicado del Gobierno de la Región de Murcia, “contribuya a solucionar un problema ambiental que afecta a los empresarios y autónomos agrícolas, debido a las limitaciones legales existentes para deshacerse de los residuos de poda o cambio varietal mediante la quema de los mismos”.
Los estudios previos también incluyen el análisis de especies de cultivos energéticos que mejor se adapten a la región y que ofrezcan una mayor rentabilidad para la producción de biomasa sólida. Este trabajo lo harán conjuntamente la Agencia de Gestión de Energía de la Región de Murcia (Argem) y el Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario, dependiente de la Consejería de Agricultura y Agua.
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