Hasta la fecha, la mayoría de los proyectos aprobados por la AND se centran en la generación de energía con fuentes renovables (69 proyectos y el 55% del total). A pesar de que son la eólica y la hidráulica las que dominan en el cómputo global, en el último paquete aprobado por la AND destaca la presencia del biogás, con un proyecto en Tailandia y cuatro en Filipinas. El resto corresponden a un parque eólico a pequeña escala en la India, abatimientos de óxidos de nitrógeno de Fertiberia (tres en total), distribución de bombillas de bajo consumo en Ruanda y compostaje de residuos municipales en Uganda.
Residuos urbanos, tapioca, caucho y aceite de palma
Uno de los proyectos vinculados al biogás, de título Gas de relleno sanitario y conversión de residuos en energía en el vertedero de la ciudad de Cebú, lo presentó Endesa Generación. Según estimaciones del Institute for Global Environmenal Strategies (IGES), un organismo de investigación y desarrollo que trabaja en la región Asia-Pacífico, tanto el sellado del vertedero como el aprovechamiento del biogás suponen la mayor partida de reducciones en relación a los últimos proyectos aprobados, ya que asciende a 80.000 tCO2e anuales.
Cifras más modestas se manejan para los cuatro proyectos desarrollados en Tailandia, excepto el de la empresa Thai Biogas Energy Company de Chao Khum, donde se estima unos créditos de reducción anual que rondan las 60.000 tCO2e. En este caso, como en otros dos de Jiratpattana y de Kitroongruang, se produce biogás a partir de aguas residuales y desechos orgánicos para el secado de la pasta de almidón resultante del procesamiento de la tapioca y para producir electricidad. En Tha Chang, en la provincia de Surat Thani, la Tha Chang Palm Oil and Rubber Factory sigue un proceso similar con los residuos de la fabricación del aceite de palma y de caucho. Los cuatro proyectos los presentó el Banco Asiático de Desarrollo para el Fondo de Carbono de Asia-Pacífico.
