La inversión total en el proyecto es de 1.155.018 euros y la finalidad es estudiar el rendimiento y costes de producción de la fabricación de pellets y astillas en condiciones reales, enfocado a las aplicaciones térmicas del sector doméstico y asistencial, para que sirva de ejemplo para otras comarcas o territorios similares en España. Según sus impulsores, “La energía de nuestros antepasados pretende crear una infraestructura técnica y humana que proporcione la autogestión de la biomasa local y natural en los pueblos españoles”.
Fuente de empleo para el medio rural
La construcción de una planta para la fabricación de pellets y astillas es uno de los beneficios principales que se obtendrá con la subvención del MARM. Al situarse en un entorno rural cercano tanto a la zona de suministro de materia prima como de venta del producto, y al gestionarse por los propios vecinos de este área, “creará un volumen importante de nuevos puestos de trabajo, muy especialmente entre jóvenes y mujeres, en zonas tendentes a la despoblación”, advierte la nota de prensa del Ministerio.
En concreto, con la iniciativa emprendida por Asemfo se espera crear seis puestos de trabajo directos cualificados, aunque, apuntan, “con ello se mejorará la calidad de vida de los habitantes de los 41 municipios participantes que se engloban en el proyecto piloto, con lo que se contribuirá al desarrollo económico del lugar con trabajos productivos de los sectores agrario e industrial”.
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