Los nuevos avances tecnológicos en este campo tuvieron un hueco importante en Munich, incluidos los que presentó Hans Sohlström, vicepresidente de UPM-Kymmene Corporation, empresa forestal y papelera finlandesa. Sholström adelantó que tienen previsto ampliar su ámbito de acción hacia la producción de biocombustibles, y están realizando ensayos para producir biodiésel y bioetanol a partir de residuos forestales, como cortezas, ramas y tocones de árboles.
Despejar la crisis para despejar el camino de la investigación
Si los ensayos en curso resultaran positivos, el inicio comercial de la producción de combustibles derivados de residuos forestales sería posible entre 2012 y 2013. Sin embargo, Hans Sholström añadió un pero a este pronóstico: que se despeje el actual clima de incertidumbre económica y financiera para dar vía libre a las inversiones.
En similares términos se expresó Christian Schuchert, director de Estrategia y Desarrollo de Negocios de la compañía aérea Boeing, para quien “el uso de biocarburantes en las aerolíneas podría empezar a aumentar sensiblemente a partir de 2010”, pero, también, “si la crisis financiera no ahoga la inversión en proyectos productivos”.
Tres millones de toneladas de residuos forestales (suficientes para producir 200.000 toneladas de biodiésel) y el desarrollo de biocombustibles para aviones a partir de Jatropha curcas, camelina, algas y otras plantas acuáticas, están pendientes de que se aclare el futuro económico para avanzar en su investigación y pasar al campo de la producción comercial.
