¿Y España? Mal, como cabía esperar. Aunque ocupa el sexto puesto en producción de energía primaria, no deja de ser un espejismo avalado por el número de habitantes y el grado de desarrollo del país, no por la penetración real de la tecnología en los hogares e industrias. De hecho, cuando se va a la tabla de producción por habitante caemos al 18º puesto, ranking en el que también salen malparados el Reino Unido (penúltimo) e Italia (24º). En producción eléctrica se levanta un poco la cabeza y se llega al décimo puesto, pero no es suficiente.
España es la primera en electricidad con residuos agrícolas
Manuel García, presidente de la sección de Biomasa de la Asociación de Productores de Energías Renovables (Appa), afirma que “España es líder en energías renovables -primeros o segundos, depende de la tecnología-, pero en generación eléctrica con biomasa todavía tiene que progresar mucho si queremos estar a la altura en esta tecnología en comparación con otros países, teniendo en cuenta que su desarrollo en Europa refuerza la importancia que tiene dentro del mix de renovables en un país”.
En realidad, sí somos líderes en algo: en producción de energía eléctrica con otros materiales que no sean madera, residuos procedentes de industrias forestales y tratamientos silvícolas y líquidos derivados de la fabricación de pasta de papel. La paja y otros desechos agrícolas elevan a España, con 1,2 Mtep, al primer puesto en este apartado. El país que más se acerca es Austria, con 0,7 Mtep. Otro dato nos hace sacar un poco más el pecho, y es que, con respecto a 2007, se han avanzado dos puestos dentro de la clasificación general de producción eléctrica.
Los pellets y las calderas ayudan a elevar los números
Alemania, Francia, Suecia, Finlandia, Polonia, España y Austria, por este orden, ocupan los siete primeros puestos en energía primaria, pero más de la mitad (51,2%) de la generación de electricidad con biomasa se concentra en Alemania, Suecia y Finlandia, donde sobresalen las plantas de cogeneración, que provén el 62,6% de la producción. En la tabla de toneladas equivalente de petróleo por habitante domina Finlandia con 1.348 tep/hab, seguida de Suecia (0,904), Letonia (0,646), Estonia (0,559) y Austria (0,473).
El estudio de EurObserv’ER refleja el importante crecimiento del mercado de pellets, que cuenta con cerca de 440 plantas en Europa y una producción aproximada de 7,5 millones de toneladas. El informe vaticina que esta cifra se podría multiplicar por 10 antes de 2020 y llegar a los 75 millones de toneladas, gracias a la aportación de países como Italia, que ha pasado de 150.000 toneladas en 2001 a 800.000 en 2008. También se destaca el aumento en la instalación de calderas de biomasa, “motivada por los incentivos públicos existentes para su instalación y funcionamiento”.
Como conclusión, en el barómetro se advierte de que tanto el Plan de Acción de la Biomasa como la Directiva de Energías Renovables tienen objetivos más ambiciosos (en torno a las 100 Mtep para 2010), por lo que, se alcancen o no, la apuesta debe seguir siendo fuerte e incluso redoblarla. Para lograrlo citan, sobre todo, la necesaria implicación del sector agrícola y, en concreto, el desarrollo de cultivos de especies arbóreas de ciclo corto, como el sauce y el chopo.
Más información:
www.eurobserv-er.org
