Juan María Vázquez afirma que “en el uso de la biomasa para el secado del tabaco somos pioneros en el ámbito mundial y ahora mismo somos referente y nos visitan productores de tabacos de otras partes del mundo”. El reportaje, titulado Huesos de aceituna para secar el tabaco (es el principal biocombustible utilizado) no solo habla de las miles de toneladas de CO2 que se dejan de emitir con la utilización de la bionergía, si no también del ahorro económico.
“Los gasolineros de la zona están enfadados con nosotros”
Algunas de las cifras que se aportan son elocuentes: para secar un kilo de tabaco se gasta 0,45 euros en combustible fósil como el gasoil, mientras que con huesos de aceituna el coste es de 13 céntimos, por lo que los agricultores se ahorran entre 30 y 40 céntimos de euro por cada kilo de tabaco, y teniendo en cuenta que la explotación media son 25.000 kilos aproximadamente…, entre 7.500 euros y 10.000 euros al año. No extraña que algún agricultor afirme que “los gasolineros de la zona están enfadados con nosotros”.
