La obras de la planta que se construye en Miajadas (Cáceres) se inauguraron oficialmente la pasada semana, con la asistencia del consejero de Industria, Energía y Medio Ambiente de la Junta de Extremadura, José Luís Navarro, el alcalde de la localidad cacereña, Antonio Díaz, y el director general de Acciona Energía, Fermín Gembero.
La central no estará plenamente operativa hasta el segundo semestre de 2010. Para entonces, 120.000 toneladas al año de residuos herbáceos y leñosos servirán de combustible a una planta de 16 MW donde se prevé una producción de 128 millones de kilovatios hora anuales, lo que equivale al consumo doméstico de 40.000 hogares.
Residuos de maíz, olivares y vides
El principal suministro (unas 75.000 toneladas) procederá de residuos agrícolas herbáceos, como paja de maíz. El resto del combustible (45.000 toneladas) estará formado por residuos leñosos, también agrícolas, como restos de podas de olivar y vid. Igualmente, hay posibilidad que se quemen otros desechos forestales. Hasta el momento, Acciona, propietaria de la planta, se ha asegurado el 50% del aprovisionamiento mediante contratos con agricultores y empresas en un radio de 100 kilómetros.
Algunas de las ventajas que destacaron los responsables políticos y empresariales presentes en la inauguración de las obras fueron las ventajas sociales y laborales que conllevará esta instalación, ya que se prevé la creación de 25 empleos directos en la operación y mantenimiento y llegar al centenar con los indirectos derivados de los trabajos de recogida, empacado, apilamiento y transporte de residuos a la planta.
