La cita, organizada por la Asociación de Empresas Forestales y Paisajísticas de Andalucía (AAEF) en colaboración con Ence y Egmasa (empresa pública de gestión ambiental de la Junta de Andalucía), ha tenido lugar hoy en el Club Antares de Sevilla. Aunque buena parte de las sesiones se han centrado en la situación en Andalucía, la mayoría de las conclusiones conciernen a toda España. Así, otra de ellas incide en algo ya sabido y que puso sobre la mesa el subdirector general de Política Forestal y Desertificación del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, José Antonio González Martín: la extracción de biomasa forestal está muy por debajo de sus potencialidades y es una de las causas que contribuye a la extensión de los incendios forestales.
Divulgación y cultivos energéticos, entre las soluciones
No escaparon a los ponentes las dificultades y obstáculos que existen para aprovechar los residuos forestales. “Es tangible la gran dificultad existente a la hora de mover la biomasa forestal, porque implica conocimientos específicos, requiere maquinaria especial y cada monte es distinto”, sentencian en las conclusiones. Otra barrera, la de estar ante un mercado emergente, consideran que tiene solución: “para que los clientes sustituyan el carbón, el gas o el petróleo por biomasa es necesario incidir en la divulgación de los beneficios de esta fuente energética”.
También los cultivos energéticos tuvieron su hueco en las jornadas celebradas en Sevilla. Textualmente, se les considera como “la mejor manera de garantizar el suministro de las plantas de biomasa”. En relación a las plantas, los asistentes añadieron que “no son fáciles de promocionar, debido a los requisitos administrativos y legales pertinentes para su puesta en funcionamiento y a la lentitud para conseguir los permisos”. Pusieron como ejemplo una planta tipo de 20 MW, que puede tardar hasta tres años en construirse, sin contar con el periodo previo de autorización y permisos. Por último, reconocen que “el apoyo a este tipo de plantas, así como a los cultivos energéticos, varía mucho de una comunidad autónoma a otra.
