Con esta iniciativa, dotada con 1,5 millones de euros, se intenta demostrar que la provincia de Jaén ofrece algo más que restos de poda del olivar y otros subproductos del procesamiento de aceites y aceitunas como materias primas para generar bioenergía. En concreto, los trabajos se realizan en medio centenar de hectáreas de pinares, en los que se aplican diferentes técnicas de extracción de biomasa forestal según la densidad arbórea, el tipo de madera y la orografía del terreno.
Ya se genera empleo y movimiento entre empresas
Según una información recogida por Europa Press, en algunos puntos se ha probado un nuevo sistema de corta y arrastre de ejemplares completos que son tratados posteriormente mediante diferentes técnicas. En otros se ha procedido al tratamiento hasta el astillado, y en todos ellos se evalúa qué tipo de fórmula es la más correcta y qué posibilidades tienen de aprovechamiento desde el punto de vista sostenible. A la espera de saber también las potencialidades de empleo, las labores mencionadas han generado hasta el momento una veintena de puestos de trabajo entre los habitantes de la comarca.
Las empresas locales y algunas de otros puntos de Andalucía también empiezan a ver movimiento, ya que se aprovechan de las extracciones de madera que se llevan a cabo en el estudio. Castro recordó que “las hectáreas seleccionadas recogen, a pequeña escala, una representación de los montes de la comarca, de tal forma que, en los primeros estudios, obtenemos densidades de entre 35 y 45 toneladas de biomasa por hectárea que pueden ser extrapolables a otros puntos y que nos permitirían atender las demandas productivas y de aprovechamiento por empresas interesadas en esta fuente de energía en un futuro".
