Margarita de Gregorio, responsable de Energías Termoeléctricas de la Asociación de Productores de Energías Renovables de España (APPA), aportó una completa batería de medidas para corregir el desfase en el incumplimiento de los objetivos del PER 2005-2010, “máxime cuando la biomasa quedaba como piedra angular del plan, encomendándole casi la mitad del cumplimiento”. “El IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía) ha hecho una primera evaluación de las propuestas de APPA y su posible plasmación en el nuevo PER”, alcanzó a decir Santiago Caravantes.
Cultivos energéticos y co-combustión ya
Para Margarita de Gregorio, hay que aprovechar que “sigue siendo la gran esperanza de las renovables, que hay potencial de biomasa suficiente, que es una fuente energética gestionable y que se mantiene el interés de los promotores por el despegue del sector”. Para ello, exigen medidas adicionales no solo al Ministerio de Industria, vía actualización del Régimen Especial, si no también al de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. En este punto, piden que se fomenten medidas para el aprovechamiento de residuos agrícolas (olivar, viñedos, frutales...) y forestales y que se incentiven los cultivos energéticos.
También se refirió a la necesidad de apostar por los cultivos energéticos Mercedes Ballesteros, directora de la Unidad de Biomasa del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat). “Se han hecho avances para producción de biodiésel y bioetanol, pero muy pocos en aplicaciones térmicas y eléctricas”, afirmó, para a continuación añadir algunas ideas más que propicien el ansiado despegue de la biomasa: “en el próximo PER los objetivos de co-combustión se tienen que marcar como obligatorios; la gestión de los montes también debe enfocarse hacia el aprovechamiento energético; y hay que poner las herramientas necesarias para que la producción de energía con residuos agrícolas no sea solo rentable para las empresas que los generan”.
Juan Carrasco, jefe del Departamento de Biomasa del Ciemat, confirmó que lo de los cultivos energéticos no es ninguna entelequia, ya que, gracias a los primeros resultados del Proyecto Singular y Estratégico On Cultivos, se está determinando en qué comarcas agrícolas, de qué manera y con qué especies se pueden conseguir las cosechas más rentables y además limitar el impacto ambiental. “Es verdad que el chopo requiere regadío –expuso–, pero también que necesita la mitad de agua por hectárea que un campo de maíz regado con aspersión”. Adelantó igualmente las primeras valoraciones positivas en pruebas con colza, sorgo híbrido, cardo y algunos cereales, y no tan positivas con paulonia y Jatropha curcas.
