La iniciativa se enmarca en un programa estratégico de investigación de Saint-Gobain sobre los procesos de ahorro de energía y contribución a la protección ambiental, en el que está implicado un centro de I+D+i de la propia compañía que también está en España, en concreto en Avilés (Asturias). Los ensayos previos a la puesta de largo en la planta de Renedo de Piélagos se hicieron en un horno especialmente diseñado por los equipos del centro de Avilés (AR&DC) y de París (Saint-Gobain Recherche).
La biomasa es compatible y se espera su uso generalizado
María Marcos, directora del AR&DC, subraya que “este horno compacto ha sido desarrollado en la planta de Renedo gracias a las competencias y al saber-hacer de los ingenieros del centro de I+D+i avilesino”. Miguel Ángel Díez, director de la fábrica cantábrica de Saint-Gobain Glass se expresa en parecidos términos al calificar de “ejemplar la colaboración entre los equipos de producción y de I+D. Es un orgullo para la planta ser pionera en la realización de estos ensayos, consiguiendo la utilización de biomasa en la fase de fusión del vidrio”.
En la nota de prensa difundida por la compañía también hay declaraciones de Manuel Pimentel, director industrial de Saint-Gobain Glass para la Península Ibérica, quien destaca que “aún queda trabajo por hacer para industrializar el proceso, pero ya se ha demostrado que la biomasa es compatible con una fusión de vidrio con textura y su uso generalizado en el futuro permitirá limitar el impacto ecológico, mejorando el balance energético del horno”. Lo que no han aclarado desde la compañía es si se va a probar e implantar el mismo sistema en alguna otra de las 50 plantas industriales que la Delegación General de Saint-Gobain para España, Portugal y Marruecos tiene repartidas en estos tres países.
