Todos aquellos que quieran participar en la consulta tienen hasta el 30 de septiembre para rellenar un amplio y detallado cuestionario cuyos resultados se incorporarán a un documento al respecto que presentará la Comisión antes del 31 de diciembre de 2010.
Criterios iguales a los biocombustibles menos uno
El objetivo que se ha propuesto la Comisión es recabar todos los puntos de vista posibles sobre los criterios e indicadores que aseguren que la biomasa destinada a la producción de energía procede de fuentes sostenibles. Y para eso ha echado mano de los criterios que ya obligan a los biocombustibles a cumplir esta premisa.
En el cuestionario se pregunta si la reducción del 35% de los gases de efecto invernadero (GEI) establecida para los biocombustibles debe ser la misma, más alta, más baja o no exigirla para el resto de usos energéticos. También se abordan cuestiones sobre las zonas a explotar, si deben o no usarse terrenos con alta biodiversidad, incluidas áreas de pastos y humedales, y si se debe exigir que haya un manejo sostenible de los bosques de donde se extraiga la biomasa.
La novedad más significativa reside en las exigencias de eficiencia energética en el uso final de la biomasa debido a los diferentes procesos existentes (electricidad, calor industrial, calor doméstico, co-generación). A los biocombustibles se les exime ya que depende de los vehículos, pero en este caso, se pregunta tanto si es necesario ese esquema de sostenibilidad como si debe ser incluido en los métodos de cálculo de las emisiones de GEI o si deben penalizarse o prohibirse los usos ineficientes y premiar los eficientes.
