El biogás procedente de la fracción orgánica se alimenta diariamente con más de 20 toneladas de desechos urbanos. Está previsto que cada tonelada produzca entre 30 y 40 metros cúbicos de gas metano, a partir del cual un grupo electrógeno generará entre 60 y 70 kilovatios hora.
Biogás a partir de la basura “nueva”
Debido a que la basura acumulada no reúne las mejores condiciones para recuperar el biogás que contiene, el proceso comenzará con los desechos que entren a partir de ahora en el vertedero. Según comentan los técnicos de la nueva planta, la fracción orgánica se separa de los residuos que contengan metales, vidrios y plásticos, para luego pasarla a una trituradora, un tanque de hidrólisis y, por último, a un digestor, donde se produce su fermentación.
Los trabajos de construcción se iniciaron en febrero, y tanto en este proceso como en el de adecuación y pretratamiento de los residuos y la posterior generación de electricidad han participado, además del Ayuntamiento de La Habana, la Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), el Gobierno suizo y el Ministerio para la Inversión Extranjera y la Colaboración Económica de Cuba.
Para poder trabajar en la planta, varios operarios cubanos viajaron a China, donde hay una instalación similar, e hicieron pruebas para obtener biogás a partir del tipo de residuos que se generan específicamente en Cuba.
