El avance del informe advierte de que la estimación de la producción potencial de biomasa en el conjunto de las CCAA (16,12 Mtep) se verá matizada y modificada en un futuro debido al desarrollo de la investigación en el campo de la agroenergética. En cualquier caso, una idea parece clara: de entre los diferentes cultivos destinados a la producción de biomasa con fines energéticos, el estudio considera que los que ofrecen mejores perspectivas son los lignocelulósicos.
Sostenible igual a cultivo cerca de la transformación
La razón de esta confianza reside en la gran diversidad de cultivos de este tipo existentes hoy en día, cuestión que facilita dar con especies adaptadas a las condiciones climáticas y edafológicas de cada zona en la que existan tierras disponibles. El informe también apunta que otra ventaja de los cultivos lignocelulósicos para fines térmicos o eléctricos es la posible aplicación futura como materia prima para los biocarburantes de segunda generación
El tiempo previsto para la realización del estudio es de 4 años (2008-2011). Según precisa el avance del informe, “la viabilidad de la agroenergética está basada en la producción sostenible de la materia prima, lo que solamente se puede lograr mediante planteamientos de tipo agroindustrial, en donde exista una estrecha relación de proximidad o de propiedad entre los productores de la materia prima y los transformadores. Esto puede favorecer el desarrollo de las comarcas agrícolas, dedicando a dicha finalidad las tierras no utilizadas para las producciones agrícolas tradicionales”.
