Joseph Lenin Hernández, gerente industrial de la Compañía Azucarera Tres Valles de Honduras, se muestra satisfecho tras su primer paso por Expobienergía. Afirma que "el encuentro nos ayuda a enfocar mejor los procesos que llevamos a cabo” Hace cinco años que a la fabricación de azúcar y melaza de su compañía se unió la producción de energía eléctrica a partir del bagazo de la caña de azúcar. “Desde entonces –continúa- también quemamos aserrín procedente de algunos aserraderos, lo que nos permite alargar el periodo de generación de electricidad, muy limitado al de la cosecha de la caña de azúcar. Además, lo que hemos aprendido en Expobioenergía nos sirve, entre otras cosas, para incluso ampliar ese periodo con nuevos combustibles”.
Soja para biodiésel sin alterar el mercado
La diversificación de la producción está en la base de muchas de las empresas latinoamericanas del sector de la bioenergía. La mexicana Nutreal es una de ellas. Después de más de 15 años produciendo soja y sus derivados, decidieron incorporar la fabricación de biodiésel y etanol. “Y esto no ha afectado ni al precio ni al suministro de soja para la alimentación humana”, afirma Walter Daniel Villagarcía, director de Operaciones de Nutreal desde Argentina, donde reside la empresa matriz. También puntualiza que “hemos exportado el 95% de la producción de soja” y que “solo el 2% se destina a la alimentación humana directa, ya que el 92% es para la alimentación de aves de granja y el 4% restante para el ganado”.
No obstante, el propio Walter Daniel Villagarcía no esconde que para determinadas materias primas, como la fécula de papas, “el precio se ha duplicado como consecuencia de su utilización para fabricar etanol con destino a Europa. No vamos a negar que pasan cosas que no nos gustaría que ocurrieran”.
En la búsqueda de la tecnología necesaria para consolidar el desarrollo de la bioenergía en Latinoamérica no faltan tampoco críticas. Pietro Stagno, presidente del estudio Luz de Piedra de Costa Rica, especializado en arquitectura sostenible, buscaba, entre otras cosas, aplicaciones y tecnologías para la producción de energías renovables, biogás incluido. Pietro reconoce que a pesar de la sensación general positiva que se lleva de Expobioenergía’08, “siento algo de frustración porque me he topado con proyectos que cuestan muchos millones de euros ponerlos en práctica y son inalcanzables para nuestras economías. En el trópico vivimos las dos terceras partes de la población mundial y se debería pensar más en nuestras necesidades”.
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www.expobioenergia.com
