La planta de biomasa que Ence proyecta construir en Lourizán (Pontevedra) estaba en la relación de doce anteproyectos de instalaciones de centrales de biomasa que publicó el Diario Oficial de Galicia a comienzos del verano. Poco después se conoció que la Xunta descartaba dicha planta, y recordaba que la preselección no garantizaba su futura construcción. Con los incendios en su punto álgido y ante la falta de definición de la Xunta sobre el plan de desarrollo de nuevas plantas, la Asociación Monte Industria, que agrupa a las principales empresas transformadoras de la madera de Galicia, y la Organización Galega de Comunidades de Montes solicitan saber “cómo se va a orientar dicho plan, en cuanto a la materia prima, y si se priorizará la creación de nuevos cultivos o se cuidarán las masas forestales existentes”, según recoge El Faro de Vigo.
De Galicia a la Comunidad Valenciana
En la misma información, las asociaciones recuerdan que ya hay varias adjudicaciones de plantas de biomasa en Galicia para generar energía eléctrica con residuos forestales, pero los propietarios del monte desconocen cuál será el modelo de explotación. Tanto propietarios como empresas transformadoras también son conscientes de la vinculación positiva que existe entre el efectivo funcionamiento de estas plantas y la reducción de los incendios forestales.
La Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa (Avebiom) ha terciado en este debate, y pone como ejemplo a seguir el proyecto Life de la Unión Europea Bioenergy and fire prevention. El proyecto lo lidera el Ayuntamiento de Enguera (Valencia), tiene un presupuesto de 1.024.298 euros y colaboran en él la Asociación de Municipios Forestales de Valencia, el Ayuntamiento de Muixent, la Fundación Comunidad Valenciana Región Europea, Iberdrola Renovables y la propia Avebiom.
El punto de partida del Life es la realización de un inventario de biomasa forestal de los dos municipios afectados (Enguera y Muixent), un plan de prevención de incendios y un estudio del potencial de la biomasa para uso energético que tenga en cuenta sus posibilidades reales de aprovechamiento. El proyecto estudiará el coste de los tratamientos silvícolas para prevención de residuos forestales y el aprovechamiento y logística de la biomasa hasta el centro logístico de almacenamiento o planta de consumo. Inicialmente este trabajo se realizará sobre una superficie de 9.000 hectáreas, aunque la total del proyecto es de 18.601 hectáreas.
