Según los responsables técnicos del proyecto en el ITE, con el volumen de desechos generados por el Mercado Central se podría generar el 30% de la electricidad consumida en la instalación. El estudio técnico, coordinado por Gesensa, ha descartado el uso de residuos provenientes de los puestos de carnicerías y pescaderías. En el primer caso, la legislación obliga a los comerciantes a gestionar los residuos a través de un gestor autorizado, y en el segundo, el elevado nivel de agua de los desechos no hace rentable su uso.
Un mercado que busca la excelencia energética
José Manuel Grau, director técnico de Gesensa, confirmó a Energías Renovables que la iniciativa partió del propio Mercado Central, “que nos encargó el estudio para desarrollarlo posteriormente en sus instalaciones”. Además, considera que, “así como en algunos casos el uso de la biomasa para generar electricidad no es recomendable porque no tenemos garantizado un suministro constante, en éste sí contamos con un suministro continuo, que proviene de la propia actividad, por lo que su transformación energética es viable y puede suponer un ahorro importante para los comerciantes”.
Desde el ITE, Amparo Broseta afirma que “es el primer proyecto de valorización de residuos de este tipo en el que trabajamos, y en él hemos participado tanto el área de Energía como el de Química”. Es el primero de este tipo, pero no supone un estreno a la hora de buscar el ahorro y la eficiencia energética en el Mercado Central de Valencia, ya que en agosto de este mismo año presentaron otro proyecto de asesoramiento técnico junto a Gesensa para cambiar los tubos fluorescentes con balasto convencional por otros con balasto electrónico y así ahorrar 40.000 euros anuales en la factura eléctrica.
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