Las peticiones y exigencias tienen un destinatario claro, el nuevo Plan de Energías Renovables 2011-2020 (PER), ya que consideran que la inclusión del biogás de digestor o agroindustrial (diferenciado del de depuradoras y vertederos) en el PER 2005-2010 estaba lastrada por su no reconocimiento efectivo como una energía renovable, con objetivos y ayudas diferenciadas. Es paradigmático que, según Aebig, el documento presente unos datos económicos de inversión en una planta de 2 MW de tres millones de euros, “cuando cualquier cálculo, en Alemania o en España, sobrepasa los siete millones de euros”.
Alemania: 5.000, España: 5
Durante la presentación del informe, Alemania, con cerca de 5.000 plantas industriales, fue puesta como ejemplo de desarrollo del biogás en varias ocasiones. Pero también Italia, Austria y Suecia. Todos estos países tienen una diferencia sustancial con España, al contar con una retribución tarifaria mayor. En la actualidad, el productor de biogás industrial en nuestro país recibe 14 céntimos de euro por kWh si la planta no sobrepasa los 500 kW y 10 c€/kWh si es mayor. En Italia, la tarifa es de 28 céntimos y en Alemania puede llegar a los 22 céntimos gracias a los bonos que recibe cada planta por demostrar mayores niveles de eficiencia energética y de compromiso ambiental.
Para compensar este déficit, Aebig propone un sistema que aumente las tarifas y las diferencie por tramos “porque si no en España nadie monta una planta mayor de 500 kW porque sabe te van a pagar el kw/h a 10 céntimos en lugar de a 14, que ya es poca cosa”, expuso Repullo. En una petición similar a la que hace algo más de un año hicieron la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA) y la Asociación de Empresas para el Desimpacto Ambiental de los Purines (ADAP) dentro del proyecto Unión por el Biogás, Aebig solicita establecer una tarifa de 24 céntimos para las plantas de 150 kW, de 22 céntimos para las de 150 a 250, de 18 para las de 250-500, de 14 para las de 500-1.000, de 13 para las de 1.000-2.000 y de 11 para las de más de 2 MW.
Más ayuda para la producción térmica en cogeneración
Pero hay algo más, Aebig considera prioritario también que se rebaje o se flexibilicen los requerimientos para calificar como cogeneración una planta de biogás y acceder a la tarifa regulada porque, según Repullo, “no siempre podemos alcanzar el rendimiento eléctrico equivalente que se exige, que es del 80%”. Y de nuevo Alemania como ejemplo: “el sistema alemán te sube dos céntimos por cada kilovatio térmico que produzcas, y en invierno ganarás más y en verano menos, pero te va compensando”.
Tampoco consideran justo que para plantas de entre 500 y 2.000 kW las compañías eléctricas se muestren igual de exigentes a la hora de facilitar la evacuación de la electricidad que con una instalación termosolar o un parque eólico de más de 20 o 50 MW. “Por no hablar del decreto 661/2007 de registro de preasignación, hecho para controlar la especulación en sectores más desarrollados, como el fotovoltaico, pero que a nosotros nos impone unos niveles de exigencia desproporcionados”, apostilla Javier Martín, tesorero de Aebig.
Productores de energía y eliminadores de residuos
Por último, hay otros aspectos para los que exigen también concreción y apoyo público, como la eliminación de los trámites burocráticos a la hora de poner en marcha una planta, el permiso para construir más cerca de pueblos y ciudades y así aprovechar mejor la capacidad térmica, la consideración de los restos de mataderos como bioresiduos, la implantación de cultivos energéticos con limitaciones (no más del 10% de la superficie cultivable) para destinarlos a los digestores o la inyección del biogás depurado (biometano) a la red de gas natural.
Javier Martín recordó además, de forma vehemente, la importancia de la producción de biogás: “es que en este país hay mucha gente que aún no se ha enterado de que, además de producir energía, realizamos un servicio de primer orden con la recuperación y reutilización de residuos como los purines o el estiércol, altamente contaminantes y emisores de metano, un potente gas de efecto invernadero”.
Más información:
www.aebig.org
