Lo que ahora tiene entre manos ICC es ofrecer al agricultor un sistema de tratamiento de desechos agrícolas in situ por compostaje, mediante plantas modulares diseñadas de forma personalizada y que permiten producir biogás. En declaraciones a Andalucía Investiga, Juan José Gázquez, ingeniero de la firma, asegura que “se trata de un proyecto que se plantea como una solución a medida para cada profesional del sector”. “Después de 26 años trabajando con las cooperativas de la provincia –continúa– vemos que los agricultores se deshacen de sus residuos en un proceso muy costoso, por lo que no queremos crear dependencia a la hora de transformar estos desechos”.
Inversión amortizable en diez años
La planta de compostaje (varios depósitos de almacenamiento en un circuito en el que la materia orgánica fermenta en sucesivas fases) se diseñaría de forma personalizada, donde el agricultor prefiera y según las hectáreas de cultivo que éste posea. ICC se encarga de la puesta en marcha de la tecnología y ofrecerá asesoramiento para un mejor aprovechamiento del sistema.
Juan José Gómez, que también atendió la llamada de Energías Renovables, espera que la primera de las plantas esté disponible para finales de este año. “El problema –afirma– es que la actual situación de crisis impide que los agricultores vean enseguida las ventajas, que, por un lado, les convierte en gestores de unos residuos de los que sacan como subproducto un compost de calidad que pueden usar y vender y, por otro, a través del biogás generan electricidad que también pueden vender”.
En IIC estiman que las instalaciones son amortizables en un periodo máximo de 10 años y no se atreven a dar una cifra por planta porque “varía mucho según la extensión del invernadero y de la cantidad de residuo a tratar”, concluye Gázquez. Por otro lado, los agricultores que se decidan podrán solicitar subvenciones para este tipo de instalaciones.
Más información:
www.andaluciainvestiga.com
www.icc-ingenieria.com
