La Asociación Soriana para el Estudio y Defensa de la Naturaleza (Asden), ha sido la entidad que ha presentado las alegaciones, entre las que destaca también que se controle que no se utilicen residuos forestales y/o procedentes de la industria de la madera tratados con productos químicos, así como que se realice un seguimiento de las emisiones de gases a la atmósfera. Acciona afirma que “en el condicionado ambiental se indica que no pueden utilizar como materia prima para la combustión residuos industriales tratados (barnices u otros productos químicos ni restos de aglomerados) y todas las medidas de control y seguimiento de emisiones e inmisiones a la atmosfera”.
“La biomasa tiene recorrido y valor añadido social y económico”
Asden también alega que el proyecto debería contener un estudio económico y financiero de la adquisición de materia prima y de los contratos reales o previsibles de la compra de biomasa, e incluso hacer un balance energético de la recogida de biomasa. Acciona responde que “los contratos se firmarán cuando la tramitación de la planta se encuentre en un estado más avanzado, y que el área de biomasa disponible para la planta se establece en un radio de 80-100 Km., siendo el balance de recogida positivo para la viabilidad de la misma”.
Precisamente, en el último número de la revista en papel de Energías Renovables, Carmen Becerril, presidenta de Acciona Energía, defiende la apuesta de su compañía a pesar de que “la gran barrera para entrar en biomasa es toda la gestión logística del suministro”. “Hay muchas más exigencias alrededor de una planta de biomasa que en torno a una tecnología como la eólica –prosigue–… Nosotros sabemos que el negocio de la biomasa requiere de un know how, de una gestión esforzada, y te exige tener que gestionar la interlocución con muchos pequeños productores, pero nuestra experiencia, en general, ha sido positiva y nos sentimos razonablemente confortables. Es más, creemos que la biomasa tiene recorrido y, además, un valor añadido de carácter social y económico muy significativo.
Por último, otros detalles de la declaración de impacto ambiental hacen referencia a la ubicación: noreste del municipio de Almazán, junto a la planta de tratamiento de purines, en una parcela dedicada a la agricultura, por lo que no afecta a montes de utilidad pública, consorcios o convenios ni a vías pecuarias. La resolución de la Delegación Territorial de Soria es del 30 de noviembre y se publicó en el Boletín Oficial de Castilla y León el 14 de diciembre.
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