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Un día después del plazo marcado, la CoP30 de Belém (Brasil) ha logrado finalmente un acuerdo de mínimos. El texto no menciona una hoja de ruta para abandonar los combustibles fósiles, como pedían más de 80 Estados, la Unión Europea entre ellos. El documento recoge que los países acuerdan acelerar la acción climática y triplicar la financiación para los países en desarrollo que enfrentan fenómenos meteorológicos extremos. Energías Renovables ha recabado 30 opiniones, 30 miradas, sobre la CoP30. Son estas.
Treinta miradas a la CoP30

"La ciencia prevalece. El multilateralismo ha ganado", ha proclamado el presidente brasileño, Luiz Inácio (Lula) da Silva, en un comunicado publicado tras conocerse el acuerdo. "En el año en el que el planeta superaba por primera vez, y quizás de forma permanente, los 1,5ºC por encima de los niveles preindustriales, la comunidad internacional tenía que elegir: seguir o rendirse. Hemos elegido la primera opción", ha reivindicado. El acuerdo ha sido alcanzado tras una noche de intensas negociaciones cerradas a las 8.00 horas de este sábado en Belém. Incluye avances en adaptación, financiación y reglas de transparencia, pero deja para 2026 las decisiones que deberían de haberse tomado en la actual cita. Tras el anuncio del acuerdo varias delegaciones han expresado abiertamente su protesta por lo que consideran una postura poco dialogante de la presidencia, incluidas las delegaciones de la Unión Europea, Colombia, Panamá o Suiza.

El propio presidente de la CoP30, André Aranha Corrêa do Lago, ha dictado la suspensión del plenario pese a las objeciones de media docena de delegaciones. "Lo siento. No he visto las banderas", ha apuntado el representante brasileño, que ha abierto una ronda de consultas a puerta cerrada.

Energías Renovables ha recabado 30 opiniones, 30 miradas, sobre la CoP30. Son estas*.

Jesse Abrams, investigador principal y uno de los principales expertos del Reino Unido en riesgos climáticos físicos de la Universidad de Exeter: “la eliminación del lenguaje de transición de los combustibles fósiles del borrador de la COP30 representa un preocupante retroceso en los limitados avances logrados en la COP28. Este retroceso se produce precisamente en un momento en el que nuestra comprensión de los riesgos climáticos nos muestra que tenemos menos margen para el retraso de lo que se pensaba anteriormente. Ya estamos viendo cómo se intensifican las inundaciones, las sequías y los fenómenos extremos a nivel mundial, mientras que las amenazas sistémicas derivadas de los posibles puntos de inflexión en los sistemas terrestres se ciernen cada vez más sobre nosotros. Las evaluaciones de riesgos actuales subestiman sistemáticamente estos peligros, al no tener en cuenta cómo los impactos climáticos se propagan a través de las redes económicas y pueden desencadenar cambios irreversibles en sistemas como la circulación oceánica. A medida que se intensifica la fragmentación geopolítica, en particular con los cambios en el liderazgo climático de Estados Unidos, es probable que veamos cómo las acciones climáticas están cada vez más impulsadas por coaliciones de naciones e industrias dispuestas a actuar, en lugar de por marcos globales unificados. Este estancamiento diplomático no detiene el sistema climático físico. Cada año que continuamos dependiendo de los combustibles fósiles nos expone más a fenómenos extremos y aumenta la probabilidad de cruzar umbrales irreversibles, con profundas implicaciones para la seguridad global y la estabilidad económica”

Daniela Schmidt, catedrática de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Bristol (Reino Unido): "actualmente nos encontramos en una senda de calentamiento con consecuencias devastadoras para muchas regiones, pueblos, economías y ecosistemas. Esta COP no ha cambiado esta senda, no ha aumentado la velocidad ni la ambición. ¿Cómo nos recuperamos y, si los gobiernos no aumentan sus medidas, llevamos esto a los lugares donde trabajamos, las ciudades donde vivimos y las comunidades donde tenemos nuestro hogar? Porque ahí es donde hay que actuar cuando los gobiernos fallan. No actuar no es una opción, ya que hay demasiadas comunidades profundamente vulnerables al cambio climático. Aunque en este momento nos centramos en las inundaciones, los huracanes y las sequías, aunque los calificamos de fenómenos extremos, se convertirán en la norma y se combinarán con el aumento de los precios de los alimentos, los desplazamientos y la pérdida creciente de medios de subsistencia. El cambio climático no se detendrá porque no reconozcamos lo que hay que hacer”

James Dyke, profesor asociado de Ciencias del Sistema Terrestre y subdirector del Instituto de Sistemas Globales de la Universidad de Exeter (Reino Unido): “la CoP30 llega diez años después del logro del Acuerdo de París en la CoP21 y su objetivo de limitar el calentamiento muy por debajo de los 2°C. Para que el Acuerdo de París tuviera alguna posibilidad de éxito, los gobiernos, en particular los de los países ricos e industrializados, habrían tenido que acelerar la eliminación gradual de los combustibles fósiles al mismo tiempo que introducían el apoyo financiero para la transición energética en el Sur Global. Ninguna de las dos cosas ha sucedido. En 2024, los procesos industriales vertieron a la atmósfera una cantidad récord de 37.400 millones de toneladas de dióxido de carbono, mientras que la financiación climática prometida hasta ahora es una fracción de lo que se necesita. A pesar de los esfuerzos del anfitrión, la COP30 ni siquiera conseguirá que las naciones acuerden la eliminación gradual de los combustibles fósiles. Este vergonzoso resultado es el resultado de un interés personal de corto alcance y de una politiquería cínica”

Carlos de Miguel Perales, abogado especializado en medio ambiente y sostenibilidad, profesor de la facultad de Derecho de ICADE (Universidad Pontificia Comillas): "como puntos destacables positivos están (i) el acuerdo en acelerar la lucha contra el cambio climático, (ii) la revisión de las barreras comerciales relacionadas con el cambio climático, y (iii) triplicar la financiación para los países en desarrollo para hacer frente a los eventos climáticos extremos. Como punto negativo destaca sin duda la falta de acuerdo sobre el phase-out de los combustibles fósiles. Entre otras cosas, muestra los límites al liderazgo de la UE en la lucha contra el cambio climático. Pueden extraerse en este momento dos conclusiones: (1) como ya es habitual, los resultados son menores de los esperados, pero aun así se sigue avanzando, aunque sea poco a poco; y (2) la lucha contra el cambio climático sigue avanzando aun sin Estados Unidos”

Alicia Pérez Porro, responsable de interacción política y relaciones institucionales en el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (Creaf) presente en Belém (Brasil): "la CoP30 tenía que ser la CoP de la adaptación y todos aquellos que trabajamos en ese ámbito nos vamos de Belém con una sensación agridulce. Tenemos, por un lado, el financiamiento. Es verdad que se ha acordado triplicar la partida de financiamiento destinada a adaptación, pero esta decisión tiene truco. No se ha acordado que los países aporten más financiamiento a la acción climática, es decir, no se va a triplicar la aportación pública a la acción climática; lo que se ha acordado es que del financiamiento aprobado en Bakú durante la CoP29 se aumente el tanto por ciento destinado a adaptación. Aunque en términos generales es una buena noticia, la realidad es que la mitigación hoy en día se lleva el 80% del financiamiento, y que triplicar la partida de adaptación solo es un parche porque lo que de verdad se necesita es triplicar el financiamiento público en adaptación. Por otro lado, tenemos el Objetivo Global de Adaptación (GGA, de sus siglas en inglés). Uno de los temas centrales de las discusiones sobre el GGA han sido los indicadores de adaptación. Terminamos CoP29 en Bakú con una propuesta de lista de 100 indicadores que medían, por ejemplo, el número de países que integraban medidas de adaptación climática en sus planes nacionales o la proporción del territorio de un país dedicado a la producción agroalimentaria que utiliza prácticas y tecnologías relevantes para la adaptación climática (por citar solo un par de ejemplos). Hoy hemos terminado la CoP30 con la adopción de una lista reducida de 59 indicadores y con el descontento de los países de América Latina, la UE y el bloque africano, entre otros, por considerar que esta lista no refleja las realidades de muchos países, principalmente las de aquellos en vías de desarrollo. El bloque africano iba más allá y pedía el bloqueo de los indicadores actuales dada su preocupación a que los presionen a gastar más de los escasos fondos de sus propios gobiernos en adaptación y pedía la creación de un grupo de trabajo específico y trasladar su aprobación a la CoP32, es decir, posponer la decisión dos años. Pero yo decido quedarme con las palabras de Josep Garriga, un gran conocedor de las negociaciones con 18 CoPs a sus espaldas, que dice que 'en el cambio climático una derrota puede ser una victoria, nunca hubiese habido el Acuerdo de París sin el fracaso de la CoP15 de Copenhague"

Alejandro Caparrós, catedrático de Economía de la Universidad de Durham (Reino Unido), profesor de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y autor principal (Lead Author) del capítulo de Cooperación Internacional del AR6 del IPCC: “la cumbre de Belém nos ha dejado dos mensajes claros. Primero. Los viejos líderes ya no lideran y los nuevos todavía no están en condiciones de tirar del carro. Las negociaciones climáticas han sido lideradas por la Unión Europea y los Estados Unidos durante las últimas décadas, con notables éxitos cuando han remado en la misma dirección, como en Kioto o en París. Los Estados Unidos no han enviado ninguna delegación a Brasil, y la UE anunció hace unos días una línea roja —el acuerdo debía mencionar expresamente una senda para abandonar los combustibles fósiles— que ha cruzado sin dudar al aceptar un acuerdo sin mención alguna a dicha senda. Por otro lado, China parecía llamada en los últimos meses a suplir la ausencia de liderazgo de los antiguos líderes. Todavía no, aunque su momento llegará. Aunque ya no es realmente un país en desarrollo, sigue alineado con los países en desarrollo que han logrado un compromiso de aumentar la financiación destinada a la adaptación de los países más vulnerables. El compromiso es modesto, pero probablemente más importante que la inclusión o la exclusión de una referencia a los combustibles fósiles con la que la UE, el Reino Unido y otros países han pretendido liderar las negociaciones. Segundo. Ha llegado el momento de distanciar las CoP, con una cita cada dos años, o dos citas cada cinco, como sugirió Suiza recientemente. Los flecos del Acuerdo de París están cerrados y no necesitamos nuevas declaraciones; necesitamos implementar los acuerdos existentes. La irrelevancia de esta CoP en los medios ha sido notable. La pantomima de la negociación de última hora para salvar el planeta no puede repetirse cada año, o dejará de ser creíble”

Pep Canadell, director ejecutivo del Global Carbon Project e investigador jefe del Centro de Ciencias del Clima CSIRO en Canberra (Australia): “más allá de los grandes titulares sobre nuevos acuerdos globales, o la falta de ellos, el papel más importante que la CoP30 era el de servir como fecha límite para que los países anunciasen sus nuevos compromisos de reducciones de emisiones para el 2035, los NDCs [Contribuciones Determinadas a nivel Nacional]. Aquí es donde los países demuestran un aumento de su ambición, donde la acción tiene lugar. Desafortunadamente, el incremento agregado de todos los países decepcionó otro año con reducciones de emisiones anunciadas que no son suficientes para garantizar el éxito del Acuerdo de París de mantener la temperatura global por debajo de los 2 grados. No se hizo un pacto global de abandonar los combustibles fósiles, pero son los NDCs de cada país los que tienen que responder individualmente al reto global. Un avance real de la CoP30 fue un reconocimiento más grande de la importancia de la adaptación al cambio climático y el compromiso de países ricos de triplicar la transferencia de dinero a países en vías de desarrollo para ayudarlos a adaptarse a aquellos impactos climáticos que ya son inevitables”

Carolina Pasquali, directora ejecutiva de Greenpeace Brasil: “el presidente Lula puso el listón alto al pedir hojas de ruta para poner fin a los combustibles fósiles y la deforestación, pero un panorama multilateral dividido ha sido incapaz de llegar a estos acuerdos necesarios. Se trataba de una encrucijada: o un camino debidamente financiado hacia el 1,5°C o una autopista hacia la catástrofe climática. Aunque muchos gobiernos están dispuestos a actuar, una minoría poderosa no lo está. Este débil resultado no hace justicia a todo lo demás que ha ocurrido en Belém durante estas dos semanas. La mayor participación indígena en una CoP sobre el clima, pero también las manifestaciones y protestas organizadas en el exterior, han conducido a la demarcación de 14 territorios indígenas, cuatro de ellos en la fase final del proceso, garantizando más de 2,4 millones de hectáreas de tierra para los pueblos originarios de Brasil. Los derechos, las propiedades y los conocimientos de los pueblos indígenas y las comunidades locales, así como de las personas afrodescendientes, también fueron reconocidos formalmente, lo que puede ayudar a cambiar el rumbo de los debates futuros. Las dos hojas de ruta y un resultado financiero sólido habrían supuesto un resultado histórico para aumentar la ambición, pero el trabajo continúa”

Jorge R. Martínez, coordinador de Justicia Climática de Oxfam México: “se necesita un resultado sólido en relación a transiciones justas. La transición energética ya se está dando alrededor del mundo y se acelera cada vez más. Sin embargo, tiene que seguir principios que prioricen la equidad y garanticen los derechos humanos y laborales de las personas, especialmente comunidades históricamente vulneradas. Un nuevo mecanismo global de transición justa vinculado a financiamiento y que incluya a todas las partes involucradas, puede ser el parteaguas para cerrar la brecha de ambición y acelerar la salida de los combustibles fósiles en la práctica”

Javier Dávalos, líder de Política Climática, The Climate Reality Project América Latina: “la CoP30 termina con una victoria para el planeta, empujada desde la sociedad civil. En un contexto desafiante, la decisión de desarrollar un nuevo mecanismo institucional para fortalecer la arquitectura institucional de la transición justa es un paso clave. Seguiremos trabajando para que este nuevo mecanismo sirva para superar la fragmentación e insuficiencia de los esfuerzos actuales y articular iniciativas dispersas, garantizar su coherencia con los objetivos del Acuerdo de París y ofrecer el marco de cooperación internacional reforzado tan necesario para acelerar la transición hacia energías limpias y dejar atrás los combustibles fósiles”

Florencia Ortúzar de Chile, directora del Programa Clima de la organización regional AIDA: “el último informe de síntesis sobre las NDC actualizadas se publicó a los pocos días de iniciada la COP30. Su mensaje es quizá más agrio que dulce, pero aun así deja un punto rescatable: aunque la brecha para mantener el calentamiento por debajo de 1,5 °C sigue siendo enorme y compleja, también muestra que el Acuerdo de París sí ha contribuido a encauzar este desafío global. Hoy estamos mejor que en un escenario sin acuerdo: se han frenado las proyecciones de crecimiento de emisiones, aunque no suficientemente. Las CoP no van a “salvar el mundo”, pero todo indica que tampoco saldremos de esta crisis sin la plataforma de cooperación que ofrecen. Desde la sociedad civil seguiremos exigiendo Contribuciones Determinadas a nivel Nacional más ambiciosas, coherentes e implementables, que marquen el camino de los países hacia soluciones reales y en los tiempos que la ciencia exige”

Alejandro Alemán, coordinador de Climate Action Network América Latina: “que la decisión del Programa de Trabajo de Mitigación (MWP) haya dejado por fuera la mención a los combustibles fósiles es una señal alarmante para la región y para el mundo. Es muy difícil confiar en un sistema que pretende hablar de mitigación mientras silencia a los mayores responsables de la crisis climática. Para la sociedad civil latinoamericana, esto es una alerta roja: no hay integridad, no hay ciencia y no hay justicia si la transición fuera de los fósiles sigue siendo un tabú en la mesa de negociación. Tal como lo dijo Colombia en plenaria, no existe mitigación real si no podemos discutir la causa del 75% de las emisiones globales; cualquier consenso que se construya sobre ese silencio es una derrota para el planeta. Esperamos que en el futuro la conversación quede explícita y sea innegociable. Lamentamos profundamente que esta COP haya perdido la oportunidad de nombrar lo obvio: sin enfrentar a los fósiles, no hay futuro que defender”

Caio Victor Vieira, especialista en políticas climáticas, Instituto Talanoa: “existe un temor persistente a mencionar la eliminación gradual de los combustibles fósiles debido al bloqueo de algunos países, pero en esta COP la realidad finalmente prevaleció. La declaración liderada por Colombia y el apoyo de más de 130 empresas generaron una presión política clara por una transición energética justa y ordenada. El nuevo Diálogo de Alto Nivel reconoce que ya no se puede evitar el debate central sobre cómo superar la dependencia del petróleo, gas y carbón, marcando un giro histórico en el régimen climático. Sin embargo, el paso decisivo será que esta hoja de ruta sea adoptada formalmente el próximo año; de lo contrario, el proceso corre riesgo de vaciarse. Aunque el avance es importante, la fuerte influencia de los lobbies fósiles sigue amenazando el proceso, y asegurar una transición justa y inequívoca hacia el fin de los combustibles fósiles es fundamental para mantener vivos los objetivos de París”

Felipe Gómez Gallo, regional campaigner, World’s Youth for Climate Justice, Latin American Front: “la Acción para el Empoderamiento Climático [ACE] es la agenda cuyo objetivo principal es empoderar a todas las personas para participar activamente en la acción climática mediante sus seis elementos, en estrecha relación con el Acuerdo de Escazú, y se proyecta como una de las prioridades centrales para 2026. Si bien la CoP30 avanza en la implementación del programa de trabajo de ACE y su respectivo plan de acción —invitando a las Partes y actores interesados a presentar observaciones que serán consideradas en el diálogo de ACE durante la SB64—, resulta imperativo que los gobiernos de la región otorguen a ACE un lugar prioritario en sus agendas nacionales. Esto es especialmente relevante ante la revisión de medio término del programa de trabajo y el diseño de un nuevo plan de acción para los próximos cinco años, en la SB64 y la CoP31”

Mariana Campos Vega, Coordinadora para América Latina de World’s Youth for Climate Justice: “es la primera CoP después de que la Corte Mundial, la Corte Internacional de Justicia, clarificara que los Estados tienen la obligación de limitar la temperatura por debajo de los 1.5 grados. Sin embargo, esta CoP30 termina con debates sin sentido sobre lo que ya nos ha clarificado el IPCC [Panel Intergubernamental de expertos sobre el Cambio Climático] y la CIJ; que la opinión consultiva no se encuentre referenciada en los textos, no desaparece las obligaciones de los Estados. La ciencia y el derecho se encuentran en un mismo camino, redirigir la gobernanza climática a ese camino no sólo es necesario, es urgente”

Laura Restrepo Alameda, oficial de incidencia, Climate Action Network América Latina: “si algo quedó claro en la sesión plenaria de cierre de la COP30 es que la niñez y la juventud tienen más visión, valentía y sentido de futuro que muchos adultos aferrados al pasado. Lejos de ser un descalificativo traído a la plenaria por Rusia hacia los países de América Latina, ojalá todos los Estados se comportaran como ‘niños y niñas’: con la honestidad de decir la verdad, la ambición de transformar lo imposible y la capacidad de defender la vida con una fuerza que la diplomacia envejecida ha olvidado. En América Latina seguiremos impulsando decisiones profundas y valientes, porque la niñez no solo entiende el mundo: tiene el poder de cambiarlo”

Javier Andaluz Prieto, responsable de Clima y Energía de Ecologistas en Acción (desde Belém do Pará): “la CoP30 ha sido una de las cumbres más opacas de la historia. La presidencia brasileña ha sido incapaz de avanzar hacia una decisión final justa y que permitiera avanzar en la justicia climática. Salvo el BAM [Belém Action Mechanism], no se han producido avances. De nuevo los gobiernos de todo el mundo anteponen sus intereses, poniendo en riesgo las vidas de todas y todos, particularmente de las personas vulnerables. Venimos al Amazonas en busca de una financiación adecuada y una hoja de ruta para el fin de los combustibles fósiles y la deforestación, que pusiera a las personas y los ecosistemas en el centro de la acción climática. Sin embargo, el resultado final ha sido nuevamente un choque geopolítico que nos está saliendo demasiado caro. En unos días se cumplirán 10 años del Acuerdo de París, una celebración a la que se sumarán decenas de líderes políticos responsables de la falta de cumplimiento del acuerdo. No tienen nada que homenajear; al contrario, deben entender que son ellos los que están poniendo en riesgo el multilateralismo y no la sociedad civil que, frustración tras frustración, demuestra que está a la altura del reto. Solo un acuerdo global puede ayudarnos a avanzar con justicia, mientras tanto seguiremos luchando en nuestras localidades, en Belém o en Colombia, por la justicia y la integridad climática”

Manuel Pulgar-Vidal, responsable global de Clima y Energía de WWF y presidente de la CoP20: "al finalizar la CoP30, la realidad es clara: los anuncios audaces y las grandes promesas no se han traducido en acciones significativas. La llamada COP de la Verdad no ofreció ni una hoja de ruta ni soluciones reales para los desafíos urgentes que enfrentamos. En cambio, nos condujeron a un carrusel de ilusiones: distraídos por promesas coloridas, pero con un documento débil y carente de sustancia, resultado de los juegos de las fuerzas contrarias a la ambición y la implementación climática. Se ofreció esperanza, pero no se cumplió. La ausencia de un plan creíble para abordar la crisis climática y el hecho de no reconocer los factores principales de esta crisis, como los combustibles fósiles, hablan por sí solos. Estos países carecen de la voluntad política necesaria para tomar medidas valientes. Están defraudando a las personas a las que sirven, a la ciencia que conocen y a los compromisos asumidos en París en 2015. Sin embargo, la energía y el compromiso que tantos muestran en la sociedad civil, la ciencia y las comunidades de primera línea nos recuerdan que el cambio real sigue siendo posible. No podemos permitirnos más gestos vacíos. El mundo necesita acciones concretas e implementables—ahora más que nunca. Cualquier otra cosa es un flaco favor para las personas, la naturaleza y las futuras generaciones. Pero si actuamos con determinación y unidad, aún podemos cambiar el rumbo y mantener viva la esperanza de un futuro más seguro y resiliente para todos"

Cristina Alonso Saavedra, responsable de Justicia climática y energía de Amigas de la Tierra: "una de las noticias esperanzadoras de esta CoP ha sido el establecimiento del Mecanismo de Transición Justa dentro del Programa de trabajo sobre Transición Justa. El objetivo de este será 'mejorar la cooperación internacional, la asistencia técnica, el fomento de la capacidad y el intercambio de conocimientos, y permitir transiciones justas, equitativas e inclusivas' (...). Esta victoria a medias llega gracias a la presión de la sociedad civil a través de un movimiento global por una transición justa, que no sólo ha puesto el tema sobre la mesa, sino que ha sido fundamental para asegurar que permaneciera en los textos definitivos. Esto demuestra el papel trascendental que desempeñan los movimientos sociales en estas cumbres para lograr avances en materia de justicia climática. Sin embargo, seguimos insistiendo en que no hay transición justa sin el reconocimiento de la deuda ecológica que tienen los países del Norte Global. Cualquier debate sobre la transición debe enmarcarse en el contexto de la justicia y la reparación para los territorios y pueblos afectados por el extractivismo (...). Es inadmisible la falta de responsabilidad por parte del Norte Global que no atiende a su deber moral y que sigue sin establecer compromisos acordes a su responsabilidad en materia de financiamiento climático e insistiendo en una movilización del sector privado, aún cuando está comprobado que este tipo de financiación sólo ha dado lugar a mayor endeudamiento de los países del Sur”

Kumi Naidoo, presidente de la Iniciativa del Tratado sobre Combustibles Fósiles: "acogemos con satisfacción el reconocimiento por parte de la COP30 de la Primera Conferencia Internacional sobre la Transición Justa para Abandonar los Combustibles Fósiles como el espacio necesario y pertinente para empezar a construir un futuro libre de combustibles fósiles basado en la equidad. Las normas de procedimiento de la CMNUCC se han incumplido claramente. No podemos permitirnos esperar otro año más a que se envíe otra señal política débil mientras las comunidades arden y se ahogan. Es precisamente por eso que Colombia y los Países Bajos lanzaron una conferencia paralela el próximo mes de abril para aquellos que estén dispuestos a abordar estos temas de frente y ayudar a cumplir los objetivos del Acuerdo de París, incluyendo el debate sobre las vías para alcanzar un Tratado sobre los Combustibles Fósiles. La propuesta del Tratado es la hoja de ruta más ambiciosa que existe, centrada en la justicia, la equidad, las finanzas y la urgencia. Cualquier nación que se tome en serio el mantenimiento del límite de 1,5 °C y el apoyo a una transición justa para abandonar los combustibles fósiles debería unirse a este valiente grupo"

Amiera Sawas, directora de Política e Investigación de la Iniciativa del Tratado sobre Combustibles Fósiles y copresidenta del Grupo de Trabajo de la Sociedad Civil sobre el Programa de Trabajo para una Transición Justa: "celebramos que las partes hayan escuchado las demandas de las comunidades, los pueblos indígenas, las mujeres y los trabajadores para que la justicia ocupe un lugar central en este proceso. Nuestros esfuerzos colectivos, incluidos los de la Red del Tratado sobre Combustibles Fósiles, fueron fundamentales para desarrollar y promover la propuesta y sus componentes. El mecanismo de Transición Justa es un paso en la dirección correcta para ayudar a lograr la equidad y la justicia, que es lo que los países realmente necesitan para eliminar gradualmente los combustibles fósiles. Sin embargo, no podemos edulcorar la realidad: las emisiones globales y la infraestructura de combustibles fósiles van en la dirección equivocada, y esta COP ha hecho poco para detenerlas”

Maina Talia, ministra de Cambio Climático de Tuvalu: "Tuvalu y otras naciones de la AOSIS acudieron a la CoP30 exigiendo una hoja de ruta para la supervivencia que se alejara de los combustibles fósiles. Nos vamos con un resultado que ni siquiera menciona las principales amenazas para nuestra supervivencia. El proceso del Tratado sobre los Combustibles Fósiles es donde se producirá la verdadera cooperación, donde la equidad ocupará un lugar central, donde se negociarán medidas concretas, donde los más afectados marcarán el camino y los más responsables serán los primeros en actuar y los más rápidos. La lógica es muy simple: cuando hablamos del Tratado, hablamos de alcanzar el objetivo climático de 1,5 °C. Si no podemos lograrlo todo en la CoP, al menos hay algo que podemos hacer, y es que más países se sumen a la Iniciativa del Tratado. Necesitamos que todos se sumen"

Ralph Regenvanu, ministro de Cambio Climático de Vanuatu: "para los pequeños Estados insulares, las promesas débiles y vacías suponen una amenaza existencial. El resultado carece de una hoja de ruta clara para abordar los combustibles fósiles, con los plazos, los principios de equidad y la financiación que necesitamos para la transición. Un tratado sobre los combustibles fósiles es nuestra mejor esperanza para garantizar un plan concreto a través de un mecanismo negociado. No podemos permitirnos esperar. Estamos tratando de devolver la ambición a este proceso. La Corte Internacional de Justicia ha dejado claro que se trata de una obligación legal. Iniciativas como el Tratado sobre los Combustibles Fósiles son fundamentales para limitar el calentamiento a 1,5 ºC. Lo que necesitamos es que todos los grandes emisores trabajen y se unan a nosotros. El multilateralismo es la forma de resolver esto. Ya lo hemos hecho antes, con las armas nucleares, las minas terrestres, la protección de la capa de ozono; hay precedentes. Estamos aquí, en la CoP30, para decir: salgan de este camino hacia el infierno y ayúdennos a todos"

Andreas Sieber, director adjunto de Políticas y Campañas en 350.org: “Belém no es que haya fracasado, pero lo cierto es que la CoP30 ha sido conducida hacia un resultado por debajo de lo necesario. El presidente Lula y la ministra Marina Silva demostraron un liderazgo real al enfrentarse a los combustibles fósiles. Pero el equipo de negociación de la Presidencia se replegó a decisiones a puerta cerrada, sofocando el espíritu multilateral que podría haber elevado la ambición, mientras que los países ricos se negaron a poner sobre la mesa una financiación concreta. Aun así, el impulso que tenemos en el mundo es innegable: casi 90 países exigieron un mapa para la transición de los combustibles fósiles, y el Mecanismo de Transición Justa demostró que el multilateralismo aún puede dar resultados. Ahora, estos mapas necesitan respaldo institucional. Brasil debe trabajar con transparencia con Colombia y los países del Pacífico antes de la Pre-CoP del próximo año para convertir este momento en algo sustancial. El mundo está listo para pasar página a los combustibles fósiles, algunos gobiernos, no" 

Linda Kalcher, directora ejecutiva del think tank Strategic Perspectives: "esta CoP fue la manifestación de una nueva realidad geopolítica. El comercio, los acuerdos de inversión y las iniciativas concretas en materia de energía y deforestación son los temas definitorios de Belém. Será necesario dar pasos claros antes de la CoP31 en Turquía, que muestren cómo abordan los países las deficiencias en materia de contribuciones determinadas a nivel nacional, inversiones y resiliencia. La UE y sus aliados, incluidos los de América Latina, defendieron su interés fundamental en acelerar la transición energética a pesar de la fuerte oposición de los principales productores de combustibles fósiles. La reducción gradual comenzará con los más de 80 países que cosecharán los beneficios económicos y de seguridad de hacerlo"

Jiwoh Abdulai, ministro de Medio Ambiente y Cambio Climático de Sierra Leona: “la CoP30 no ha cumplido todas las peticiones de África, pero ha supuesto un avance. Ahora se reconoce más claramente que quienes tienen una responsabilidad histórica tienen obligaciones específicas en materia de financiación climática, y que las finanzas públicas siguen siendo el núcleo de la adaptación, y no un complemento del capital privado. Hemos avanzado en materia de transición justa y de tecnología y capacidad, pero aún no en la medida que exigen la ciencia y la justicia" 

Laurence Tubiana, directora ejecutiva de la European Climate Foundation y arquitecta del Acuerdo de París: “el multilateralismo perdura; hemos demostrado que Trump estaba equivocado; la acción climática es imparable. Ahora, los gobiernos deben mejorar y superar sus compromisos actuales. Lo que me llevo de Belém: la fuerte participación de la sociedad civil. El movimiento climático es más global y enérgico que nunca. Necesitamos que sigan ejerciendo presión para garantizar que los gobiernos cumplan sus compromisos” 

Juantxo López de Uralde, coordinador del partido ecologista Alianza Verde y exdirector ejecutivo de Greenpeace: "nuevamente, los lobbies de la industria fósil han impedido cualquier avance en una Cumbre del Clima. Las petroleras ganan, pierde la lucha climática. El proceso global para hacer frente al cambio climático es necesario, pero es imprescindible cambiar el mecanismo de toma de decisiones en las CoP, ya que cada año están más mediatizadas por los intereses de las multinacionales de la industria fósil, cuyo único objetivo es frenar los avances para obtener más beneficios. No se puede permitir que tengan más poder que los gobiernos" 

Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife: “necesitábamos dar grandes pasos hacia adelante en Belém y... apenas... hemos evitado dar un gran paso hacia trás. No obstante, a duras penas y a costa de progreso en temas clave, se ha mantenido un frágil consenso multilateral, en un entorno internacional bastante hostil. Agradecemos los esfuerzos de la presidencia de Brasil por llegar a un consenso, apoyada por una notable presencia de España, dentro de la UE, a favor de un acuerdo más ambicioso” 

Isabel Iparraguirre, experta en transición de Alianza-ActionAid: “la CoP30, que debía centrarse en la implementación, se ha convertido una vez más en un espacio de intercambio de culpas y declaraciones vacías, sin las decisiones concretas que exige la crisis climática (...). Así, pese a la fuerte presión de múltiples países —incluida España— no se ha logrado incluir en el texto final una referencia clara a una hoja de ruta para la eliminación de los combustibles fósiles. En su lugar, se ha propuesto una iniciativa voluntaria: el Acelerador Global de Implementación (Global Implementation Accelerator – GIA), una plataforma cooperativa destinada a 'acelerar la implementación' antes de la próxima CoP”

*Un buen número de las declaraciones hasta aquí recogidas han sido recabadas por el Science Media Center España, que se define como una "oficina independiente que ofrece a los medios recursos, contenidos fiables y fuentes expertas para cubrir la actualidad relacionada con la ciencia". El SMC aclara que ninguna de las opiniones representa la opinión del Science Media Centre España

SMC España forma parte de la red internacional de Science Media Centres, que arranca con la creación del SMC de Reino Unido en 2002. Aunque cada uno tiene su propia identidad, todos comparten la misma filosofía: “The media will DO science better when scientists DO the media better". El SMC español se ha puesto en marcha con financiación de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología.

Baterías con premio en la gran feria europea del almacenamiento de energía
El jurado de la feria ees (la gran feria europea de las baterías y los sistemas acumuladores de energía) ya ha seleccionado los productos y soluciones innovadoras que aspiran, como finalistas, al gran premio ees 2021. Independientemente de cuál o cuáles sean las candidaturas ganadoras, la sola inclusión en este exquisito grupo VIP constituye todo un éxito para las empresas. A continuación, los diez finalistas 2021 de los ees Award (ees es una de las cuatro ferias que integran el gran evento anual europeo del sector de la energía, The smarter E).