La nueva sede, situada en pleno centro de la capital catalana, permite que todos los empleados de BFF en España trabajen en edificios certificados LEED, un estándar internacional que acredita el desempeño medioambiental de los inmuebles. A escala de grupo, más del 80% de la plantilla desarrolla su actividad en edificios sostenibles, mientras que más del 70% de la electricidad consumida procede de fuentes renovables, asegura la empresa.
Desde el punto de vista ambiental, el cambio tendrá un impacto medible. Según estimaciones de la entidad, la operación permitirá reducir en torno a seis toneladas anuales de CO2 equivalente las emisiones de Alcance 2, calculadas mediante el método basado en el mercado. Este avance se enmarca en la hoja de ruta de BFF para alcanzar la neutralidad de carbono en su cartera inmobiliaria en 2026.
"El compromiso con los edificios sostenibles es una decisión estratégica integrada en nuestra responsabilidad como grupo financiero internacional", explica Javier Molinero Sánchez, Head of Spain de BFF Banking Group, quien subraya que la nueva oficina combina objetivos medioambientales con un espacio de trabajo moderno, eficiente y alineado con los estándares más exigentes.
El edificio que alberga la nueva sede es un inmueble emblemático del distrito empresarial de Barcelona, diseñado en 1988 por los arquitectos Antonio Cruz y Antonio Ortiz. Con once plantas y vistas panorámicas de la ciudad y del Parque Natural de Collserola, el edificio ha sido objeto de mejoras continuas para elevar su eficiencia energética y su gestión medioambiental, lo que le ha permitido obtener la certificación LEED Gold, una de las más reconocidas a nivel internacional en construcción sostenible.
Entre las principales características del inmueble destacan el uso de iluminación LED de bajo consumo, sistemas de climatización VRV con tecnología de precalentamiento, gestión separada de residuos, limitadores de caudal de agua y suministro eléctrico 100% renovable. Además, el edificio dispone de instalaciones para bicicletas y patinetes eléctricos, fomentando una movilidad más sostenible entre los empleados.
Con esta inauguración, BFF Banking Group refuerza su posicionamiento como entidad financiera especializada que integra los criterios ESG en su operativa diaria. Un enfoque que, más allá del discurso, se traduce en decisiones concretas sobre los espacios de trabajo y en impactos ambientales cuantificables, en línea con las exigencias regulatorias y las expectativas de empleados, inversores y administraciones públicas.
