Entre los principales avances del proyecto destaca el desarrollo de distintas vías de valorización integral del CO2 y del metano en productos biobasados de alto valor industrial, como plásticos biodegradables (PHAs) y proteínas microbianas.
En el marco de este proyecto también se ha desarrollado una tecnología avanzada de captura de CO₂ basada en zeolitas sintéticas (materiales porosos que actúan como “esponjas moleculares”), capaz de recuperar este gas de corrientes poco concentradas, optimizando su aprovechamiento y reduciendo emisiones.
“Estos resultados confirman el potencial de la biotecnología para convertir residuos gaseosos en recursos valiosos, impulsando un modelo industrial más sostenible y competitivo”, afirman desde Ania, que ha coordinado el proyecto. La iniciativa ha contado con el apoyo del Ivace y ha sido financiada por la Unión Europea a través del Programa Feder Comunitat Valenciana 2021-2027.
