El proyecto se ha ejecutado en un campus que suma 10.000 metros cuadrados de espacio IT y opera con estándares orientados a la continuidad del servicio durante todo el año. La mejora de los sistemas de refrigeración -una de las partidas de mayor peso en el gasto energético de un data center- permite, según la información facilitada por las compañías, avanzar en la reducción de emisiones asociadas al consumo eléctrico sin comprometer la estabilidad operativa de la infraestructura, un aspecto crítico para el sector.
La actuación ha sido validada por una verificadora acreditada por ENAC y se enmarca en el sistema nacional de CAE, un mecanismo que certifica oficialmente los ahorros derivados de inversiones en eficiencia energética. Estos certificados, impulsados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, buscan incentivar proyectos que reduzcan el consumo y las emisiones, además de aportar flexibilidad al cumplimiento de obligaciones de ahorro energético en el ámbito industrial.
Un papel "delegado" para acelerar inversiones
La operación subraya el rol de Engie como sujeto delegado, una figura que permite a empresas acreditadas gestionar, comprar y vender CAE. En la práctica, esta intermediación facilita que proyectos de eficiencia energética —como la optimización de climatización en infraestructuras digitales— puedan traducirse en certificados reconocidos por el sistema, reforzando el retorno de la inversión y dando mayor visibilidad al impacto energético conseguido.
Desde la compañía, el proyecto con Nabiax se enmarca en una estrategia más amplia de descarbonización en sectores intensivos en energía. El objetivo declarado es acelerar la transición energética con soluciones que combinen competitividad y reducción de emisiones, en un momento en el que el crecimiento de la demanda digital y la expansión del “cloud” colocan a los centros de datos en el centro del debate sobre consumo eléctrico y sostenibilidad.
Un sector en expansión con presión energética
Nabiax opera seis centros en España con 35 MW IT de potencia instalada, mientras que en su descripción corporativa se presenta como líder del mercado nacional de colocation, con capacidad actual de 36 MW y margen de crecimiento hasta 120 MW. La empresa, propiedad de Aermont Capital, se ha especializado en dar servicio a grandes proveedores globales de computación en la nube, un segmento que exige disponibilidad máxima y eficiencia operativa.
En este contexto, la climatización eficiente se ha convertido en una de las palancas más directas para recortar consumos: refrigerar salas técnicas, controlar humedad y mantener rangos térmicos estables es imprescindible, pero también costoso. Proyectos como el certificado en Alcalá, señalan las compañías, buscan precisamente atacar ese punto neurálgico sin alterar la continuidad del servicio.
Engie en España
El grupo Engie cuenta con 98.000 empleados en 30 países y mantiene el objetivo de neutralidad en carbono en 2045, con inversiones anuales superiores a 10.000 millones de euros para impulsar la transición energética. En España, la compañía afirma contar con más de 1.700 empleados y una presencia de más de 25 años en la cadena de valor de la energía, con cerca de 3.700 MW de capacidad instalada -incluyendo renovables y generación flexible de bajas emisiones-, además de actividad en redes de calor y frío y contratos de compraventa de energía a largo plazo (PPAs).
Con la emisión de CAE para Nabiax, Engie suma un nuevo caso de uso del esquema de certificación en un ámbito -el de los centros de datos- que, por su crecimiento y su intensidad energética, se perfila como uno de los terrenos donde la eficiencia y la descarbonización se juegan buena parte del futuro industrial y digital de España.
